Comienza una semana distinta, pues celebramos nuevamente las Fiestas Patrias. Este año, el 18 y 19 de septiembre -jueves y viernes- hará que muchos tengan la oportunidad de tener varios días libres tras un extenuante 2025.
Si bien es cierto, cientos comenzaron sus jornadas de asueto el pasado viernes con la masiva salida de vehículos desde la capital hacia el sur del país, otros tendrán que seguir poniendo el hombro y laborar los tres días hábiles que contempla la semana 38 del calendario.
Ahora bien, lo festivo también tendrá una contraparte. Como lamentablemente es una costumbre nacional, algunos piensan que con alcohol en el cuerpo hacen mejor las cosas, pero dejan al descubierto solo una mezquindad que, en casos extremos, pueden cobrar la vida de inocentes. Los accidentes de tránsito en estas fechas cobran una triste relevancia, pues, pese a las poderosas campañas de concientización que se realizan cada año, muchos aún no comprenden el contexto ni las toman en cuenta.
Un ejemplo claro es la campaña de Conaset, que nos presenta el escalofriante «Pueblito El Silencio». Este es un triste pueblo sin final que cada año va creciendo por no respetar señales. En este sombrío lugar, «no brotan las flores ni canta la primavera», y donde «distraerse al volante siembra solo la tragedia». La campaña nos recuerda con crudeza que «ninguno vino por gusto, tampoco fue accidental». Es el resultado de errores evitables que nos arrebatan vidas valiosas. Por ello, la campaña concluye con un llamado a la conciencia: «solo queda en nuestras manos que no haya más funeral» y que el viaje «termine en casa» y no «en un adiós final».
Aquellos que no cumplen con la normativa y optan por beber al conducir son pocos respecto a quienes sí lo hacen, pero sus acciones tienen consecuencias devastadoras.
En nuestra región, el transitar por diversas rutas y caminos se debe realizar con la máxima precaución, a una velocidad moderada, respetando los límites establecidos, cuidando la vida propia y, sobre todo, la de los demás. La responsabilidad de evitar que el «Pueblito El Silencio» siga creciendo es de cada uno.
Como lo hemos expresado en otras temporadas, y haciéndonos eco del potente mensaje de Conaset, no queremos que nuestras páginas se tiñan de rojo con hechos que no quisiéramos contar, y evitar que «tanta gente que tenía una vida por delante» no se nos vaya «mucho antes por ese error evitable». Que estas Fiestas Patrias, el viaje de todos «termine en casa» y no en un adiós final en ese lugar donde nadie debería llegar.
