La tarde de este sábado 3 de enero la Plaza de Los Héroes de Rancagua, se convirtió en el epicentro de la emoción y la alegría de la comunidad venezolana residenciada en la región de O´Higgins, quienes, entre abrazos, himnos y la esperanza del retorno, los ciudadanos celebraron la noticia que dio la vuelta al mundo: la caída del régimen de Nicolás Maduro.
Los espacios de la plaza mayor de la capital regional comenzaron a teñirse de amarillo, azul y rojo, ya que lo que inició como una pequeña reunión familiar se convirtió en una concentración masiva que congregó a cientos de personas provenientes de comunas como: Machalí, Graneros, Doñihue y San Fernando.
Frente al monumento de Bernardo O’Higgins, los gritos de “Libertad, libertad”, se mezclaban con las notas del “Gloria al Bravo Pueblo”, himno nacional venezolano, que fue coreado con una fuerza inusual. Muchas de las personas que transitaban por las calles Estado y Germán Riesco se sumaban de manera voluntaria a la jornada en señal de apoyo y reconociendo el impacto que la crisis del país caribeño ha tenido en la integración social de nuestra región.
Con banderas, poleras y jockey alusivas al país caribeño y ante la presencia de personal de Carabineros, los presentes celebraban este encuentro entre abrazos y cantos que identifican el gentilicio venezolano.
Julio César Pineda, coordinador de Vente Chile en O´Higgins junto a Melania Lezama, Coromoto de Lugo y Adrián Lugo, dijo ante los cientos de venezolanos que el nivel de participación de todos los sectores que hacen vida en la región fue bastante concurrido, expresando un mensaje a la altura de las circunstancias que actualmente están viviendo.
“Este es un día que estará tallado en nuestros corazones (…), pero estamos todos pensando en la libertad de nuestra Patria, en el día a día muy pendiente de las noticias de lo que sucede y resulta que hoy nos tomó por sorpresa la operación de extracción por parte de Estados Unidos a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes ahora están en manos de la justicia internacional”, expresó Pineda durante su intervención.
Ante la euforia reinante en los alrededores de la plaza, consultamos la opinión de varios de los presentes, sobre sus impresiones de lo que ocurría en su país de origen: Venezuela.
REACCIONES
Heidy Escalona
Una de las asistentes, Heidy Escalona, dijo sentirse “emocionada, esperanzada, nerviosa y optimista”, por que lo que más desean es la libertad de su país y poder regresar, para así compartir con su familia, además de llevar a sus hijos nacidos en Chile a conocer su tierra bonita.
Confesó esta venezolana residenciada en Rancagua, que está dispuesta a regresar a Venezuela y sobre todo “darle las gracias a Chile que los acogió de alguna manera, nos ayudó y protegió, muy a pesar de que muchas personas no están de acuerdo con ellos”, pero también agradecerles a muchas personas.
Eleazar Carvajal
“Un sentimiento súper compartido, emocionado y un regocijo para toda familia”, expresó Eleazar Carvajal, quien, portando una bandera tricolor, al destacar que los une la misma emoción y alegría de esta gran noticia.
Indicó Carvajal que su familia en Venezuela, está tranquila y bajo perfil, pero igual están asustados y felices, con mucha reserva, pero no están disfrutando esto que estamos haciendo nosotros actualmente.
Olegario Ramírez
El señor Olegario Ramírez, nativo del estado Táchira (Venezuela), dijo que lo embarga la emoción, de ver esa preocupación que los embargó durante muchos años, nos trae esta satisfacción en el día de hoy, que no era nada fácil esa operación llevada a cabo por Estados Unidos.
“Ahora queremos la preocupación de nuestra Patria y que tiene la posibilidad de recuperarse con una administración de manos honestas y que Venezuela vuelva a ser el país que conocimos, donde se vivía en concordia y amistad entre todos”, subrayó este venezolano que lleva más de siete años en Chile.
Josefina Barriga
La señora Josefina Barriga, no ocultó su emoción y alegría afirmando que se sentí muy contenta y que pide a Dios, le ayude a superar esta situación. “La bendición de Dios es grande, pero todavía le falta a uno que caiga”, al referirse a Diosdado Cabello, porque “ese es el veneno más malo que hay”.
Dijo que en Venezuela tiene a un hijo que, ante la situación, se encontraba encerrado, pero en términos generales, todo bien y con mucha fe que todo esto va a pasar.












