Medios brasileños reportan que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no aterrizará en Santiago para el cambio de mando. Pese a que el Palacio de Planalto había confirmado su asistencia e incluso parte de su delegación ya se encontraba en el país, el líder brasileño optó por un drástico cambio de planes el lunes por la noche, según informaron fuentes de gobierno al diario O Globo.
Paralelamente, el senador y precandidato presidencial Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, confirmó su presencia en la investidura de José Antonio Kast. Hecho que, según señaló la prensa brasileña, habría influido en la determinación de cancelar la participación del mandatario en el evento.
Sin la asistencia de Lula da Silva, el Congreso Nacional en Valparaíso se prepara para recibir una de las mayores concentraciones de líderes de la derecha y la ultraderecha continental de los últimos años. En las tribunas parlamentarias se espera el saludo de mandatarios como Javier Milei de Argentina, Daniel Noboa de Ecuador y Rodrigo Paz de Bolivia, junto a los presidentes Rodrigo Chaves de Costa Rica y Nasry Asfura de Honduras. La ceremonia contará además con otros representantes internacionales como lo son el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa; al ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga; y al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, entre otros enviados diplomáticos.
José Antonio Kast asume finalmente la presidencia en su tercer intento, tras imponerse en la segunda vuelta de diciembre a Jeannette Jara con un sólido 58% de los votos. Su llegada al poder consolida un cambio de ciclo político que, incluso antes del juramento, ya ha logrado reconfigurar las alianzas y las distancias diplomáticas en el Cono Sur. La jornada del miércoles no solo marcará el inicio de un nuevo gobierno en Chile, sino que servirá como termómetro de las nuevas fuerzas que hoy se reorganizan a lo largo de toda América Latina.
