Con la participación de 170 personas, de los decanatos de Santa Cruz de Triana y Purísima, se realizó el Encuentro de Inicio de Año Pastoral de Rancagua este viernes 20 de marzo, marcando el inicio del camino pastoral de la diócesis este 2026.
La jornada comenzó con la palabra de Monseñor Guillermo Vera, quien invitó a toda la comunidad a revalorar la Eucaristía como el centro de la vida cristiana, llamando a vivir la misa de manera personal y consciente, y a enseñarla en la familia y en la catequesis. Con una sólida fundamentación teológica, recordó que en ella se hace presente el misterio más grande de nuestra fe: “La misa es la gran acción de Cristo. La gran obra de Dios”.
Posteriormente, Fray Jaime Campos, párroco de la Parroquia San Francisco de Mostazal, presentó un tema sobre la importancia de la Colecta de Lugares Santos, motivando la participación de las comunidades y destacando la valiosa labor que realizan los franciscanos en esos sitios.
Uno de los momentos significativos del encuentro fue cuando representantes de cada parroquia, junto a su párroco, se acercaron al altar para saludar al pastor, en nombre de toda su comunidad, expresando así la comunión y unidad de la Iglesia diocesana.
La jornada finalizó con la presentación del nuevo Vicario Pastoral, padre Felipe Pardo Fariña, quien explicó el rumbo de la Iglesia diocesana y los lineamientos pastorales definidos para el período 2026-2028.
En esta oportunidad también se presentó al nuevo Vicario General de la diócesis, padre Cristián Catalán y al encargado de Pastoral Juvenil, padre Javier Menares Yáñez.

Encuentro en Rengo
Asimismo, el sábado 21 de marzo se reunieron en la comuna de Rengo los decanatos de Santos Apóstoles, Santa Rosa, San Fernando y Chimbarongo, donde se vivió un encuentro de similares características, en un ambiente de oración y fraternidad.
El encuentro tuvo lugar en la Basílica Santa Ana y reunió a 245 personas entre agentes pastorales, sacerdotes y representantes de distintas comunidades parroquiales.
La actividad se desarrolló entre las 9 y las 12 horas y comenzó con una acogida fraterna y la presentación de cada uno de los decanatos participantes, seguida de un momento de oración comunitaria. Posteriormente, el obispo de la Diócesis de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, habló sobre la Eucaristía, animando a los presentes a vivir con esperanza y compromiso el nuevo año pastoral.
Tras un momento de descanso, los participantes profundizaron en el tema central de la jornada. La reflexión fue presentada por el sacerdote Patricio Pulgar, de los Josefinos de Murialdo, junto América Lizama de la parroquia de Rengo, quienes abordaron el desafío de vivir la corresponsabilidad pastoral en las comunidades, en el contexto de la sinodalidad.
La jornada también contó con palabras del vicario pastoral, presbítero Felipe Pardo, quien destacó las principales líneas del camino pastoral diocesano. A ello se sumó la presentación del sacerdote Javier Menares, quien compartió orientaciones para el trabajo con la pastoral juvenil durante el año.
Con estos encuentros se inició el trabajo del año, en un contexto de alegría, escucha y deseo de caminar juntos como Iglesia sinodal.

