Una radiografía cruda, pero necesaria. Así fue la exposición realizada ante la Comisión de Salud del Consejo Regional de O’Higgins (CORE), donde se abordó la compleja situación financiera, administrativa y organizacional que atraviesa el Hospital Regional Dr. Franco Ravera Zunino de Rancagua, principal centro asistencial de la región de O’Higgins.
En la instancia participaron la directora (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Margarita Yercic, y la directora (s) del establecimiento, Dra. Paula Stegmaier, quienes presentaron un diagnóstico detallado que confirmó una deuda que bordea los $31 mil millones, muy por encima de los $14 mil millones que inicialmente estaban en el debate público.
El vicepresidente de la Comisión de Salud del CORE, Germán Arenas, fue enfático en relevar la gravedad del escenario. “Una de las informaciones más importantes recibidas es que se transparentó la información que la deuda es cercana a los $31.000 millones de pesos. Esto es lo que, sin duda, nos pone alerta por las posibles problemáticas e impactos que puede tener en la atención de salud a la comunidad”, sostuvo.
Arenas agregó que este escenario responde a múltiples factores estructurales. “Está la deuda de arrastre acumulativa, la falta de control de gestión y de gastos, y algo muy relevante también, la alta rotación de equipos directivos. Diez directores y directoras en un hospital que tiene diez años es mucho y eso afecta el funcionamiento, los lineamientos y el control”, remarcó Arenas.
El diagnóstico expuesto se sustenta en cifras y en antecedentes formales. El Informe Final N°445 de 2025 de la Contraloría Regional evidenció graves irregularidades, como la omisión de registro de 6.377 documentos tributarios y prácticas administrativas cuestionadas, incluyendo la emisión de órdenes de compra por $1 para generar disponibilidad presupuestaria artificial. Estos hechos derivaron en sumarios administrativos en curso y reflejan, además, un impacto directo en la gestión clínica, con la suspensión de 1.026 cirugías durante 2024.
Desde el CORE, Arenas advirtió que la responsabilidad no es exclusiva del hospital. “Eso no es solamente una responsabilidad propia del Hospital Regional, eso también viene de una responsabilidad en el acompañamiento todo el tiempo desde el Servicio de Salud, quienes también han tenido una alta rotación de equipos directivos”, indicó.

PLAN DE AJUSTE CON PLAZOS EXIGENTES Y MONITOREO PERMANENTE
Frente a este escenario, el Servicio de Salud O’Higgins y la dirección del Hospital Regional Dr. Franco Ravera presentaron un plan de ajuste con medidas inmediatas y plazos estrictos del que ya comenzó su implementación. Según explicó la directora (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Margarita Yercic, se estableció un plazo de tres meses para implementar medidas urgentes. “Estamos en una situación de contingencia, queremos abordarlo con la criticidad que esto significa, se le dio un plazo al Hospital para implementar las medidas al equipo para tres meses y poder salir de esta situación crítica”, afirmó.
Así mismo, expresan que el cronograma no admite dilaciones. “La evaluación de este plan de emergencia termina el 10 de julio. El 10 de julio evaluaremos si los arreglos técnicos internos, los procesos internos, han dado resultado y cómo ha respondido la institución a esto”, precisó la autoridad, quien además confirmó gestiones a nivel central “Tengo reunión este lunes con el Subsecretario de Salud para exponer la situación del hospital y pedir los apoyos presupuestarios que se requieren”, adelantó la directora (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Margarita Yercic.
Detalló que, “la deuda de arrastre es de $31.000 millones y estamos hoy poniendo la deuda sobre la mesa, transparentando los temas, hemos encontrado algunos temas no devengados, facturas impagas, antiguas, guardadas en los cajones. Esa es la realidad. Como región tenemos la tremenda responsabilidad de transparentar los temas, es un tema que viene arrastrándose en el tiempo y la solución no está en ocultar información y en seguir efectuando transferencias sin ninguna lógica de administración financiera”, dijo Yercic.
Desde el CORE, el seguimiento será permanente y en mayo existe un hito crítico, puntualizó el consejero Arenas. “Hay un hito muy relevante que se tiene que producir en el mes de mayo, que es cómo va a ir ahí el control financiero y el control de la deuda. Y desde esta comisión vamos a mantener un seguimiento porque también hay muchos proyectos de inversión aprobados desde el Consejo y del Gobierno Regional que mejoran el funcionamiento de la red asistencial. Aparte de este manejo de la deuda, esperamos encarecidamente tener un aumento en el número de especialistas para poder dar una respuesta oportuna de atención de salud”.
ORDENAR LA CASA PARA SOSTENER LA ATENCIÓN
Desde la dirección del Hospital Regional Dr. Franco Ravera, la Dra. Paula Stegmaier reconoció la magnitud del problema que llega a la estratosférica suma de $31 mil millones, pero también detalló las acciones en curso “desde el año pasado, en noviembre, venimos trabajando esos números. Una cosa es lo que sale a la opinión pública y otra cosa es lo que nosotros sabemos que tenemos. Y es así, efectivamente, es una deuda grande que tenemos que buscar la manera de resolver, de transparentar, de actualizar, pero por sobre todo en este punto también buscar la continuidad operativa del servicio”.
En este contexto detalló las líneas de trabajo que buscan contener la crisis y evitar su profundización “Estamos modificando varias estructuras que tienen que ver con la logística, con la optimización de compras, con herramientas de tecnología que nos permitan cruzar datos para tomar buenas decisiones”, dijo la Dra. Stegmaier.
A ello se suma la revisión de procesos internos y del uso de recursos humanos, además del trabajo conjunto con el Servicio de Salud para sincerar el presupuesto real del establecimiento. “Estamos haciendo una revisión sobre el manejo del personal, viendo nuestros espacios de ineficiencia para poder optimizarlo, también trabajando muy fuertemente con la Dirección de Servicio para poder proponer a nivel central el sinceramiento de un presupuesto real para el Hospital, porque lo que estamos mirando ahora es una foto del momento, pero la verdad es que hay una deuda de arrastre y una situación histórica que se ha venido repitiendo en el tiempo y que nos tiene hoy en esta situación”, reconoció la directora. En la misma línea, subrayó que la prioridad es mantener la continuidad asistencial “El hospital no se cierra, no deja de atender pacientes”, enfatizó.
La directora (s) del Hospital Regional indicó que el mensaje del hospital a la ciudadanía “es de compromiso. Los equipos del hospital, los paramédicos, los médicos, los enfermeros están muy comprometidos con la salud de los usuarios y se sacrifican día a día haciendo un arduo trabajo para poder cuidarlos, poder garantizar la continuidad de sus cuidados y entregar las prestaciones y eso es algo que agradecemos mucho. Nuestros equipos están trabajando muy tensionados. No hemos dejado de atender a nuestros pacientes. Por supuesto hay una lentitud en la atención. El año pasado pudimos resolver mayor lista de espera y eso también tensiona al hospital desde lo logístico y desde lo económico. Pero queremos transmitirle a la comunidad es que esto no es de ahora, es un problema de arrastre”.
Uno de los puntos críticos abordados fue la insuficiencia del presupuesto anual del hospital, que bordea los $114 mil millones “Ese presupuesto no da para funcionar todo el año. El hospital necesita un aumento de presupuesto”, advirtió Arenas, quien recalcó que sin financiamiento adicional, las medidas internas no serán suficientes.
La directora Yercic coincidió en este punto, señalando que existe una brecha que debe resolverse a nivel central, pero advirtió que el orden financiero debe comenzar de manera local “La solución no es transferencia, transferencia presupuestaria, sino saber dónde están nuestros nodos críticos y cómo hacer una gestión más eficiente”, sostuvo la directora del Servicio de Salud O’Higgins.

CORE VALORA TRANSPARENCIA, PERO ADVIERTE RESPONSABILIDADES
Desde el Consejo Regional, en voz de la presidenta de la Comisión de Salud del CORE, Rosa Zacconi, valoraron el cambio en la forma de enfrentar la crisis. “Han sido tremendamente honestos, han transformado una noticia grave, dolorosa, en una noticia esperanzadora, porque ahora se hizo una auditoría profunda, interna y externa del Hospital y con esos resultados se está trabajando un plan de acción con tiempos e indicadores claros (…) pero la administración no ha estado a la altura de lo que se requería. No es un tema de ahora, es toda una trayectoria de años de déficit en recursos. Por lo tanto tenemos ahora la posibilidad estratégica de poder avanzar”, señaló.
Advirtiendo si, que habrá consecuencias si no se cumplen los plazos. “El plazo perentorio es julio, son tres meses. Tienen que tener ciertos indicadores a ese plazo. Si no están, ahí los directivos pagarán con su cabeza. Así de dramático, pero así de justo también para la comunidad. Si hay avance, van a tener tres meses más para poder evaluar los avances y mostrar a la comunidad”, dijo la Presidenta de la Comisión de Salud, Rosa Zaconni.
Pese al complejo escenario, las autoridades fueron categóricas en asegurar que la atención de salud no será suspendida. “El mensaje del hospital a la ciudadanía es de compromiso. Nosotros no hemos dejado de atender a nuestros pacientes”, afirmó la Dra. Stegmaier, quien reconoció sí una “lentitud en la atención” producto de las restricciones operativas. En tanto, Yercic reforzó el mensaje “La continuidad operacional y sanitaria se mantiene, esto no va a repercutir en falta de atención o en suspensión de cirugías”.
De este modo, la crisis del Hospital Regional de Rancagua expone debilidades internas y tensiones estructurales del sistema público de salud, marcadas por déficit históricos, aumento de demanda y brechas de financiamiento. El diagnóstico presentado incluyó antecedentes complejos, como irregularidades detectadas por Contraloría y sumarios administrativos en curso, además del impacto en la gestión clínica, que durante 2024 implicó la suspensión de más de mil cirugías.
En ese contexto, el desafío no es menor: estabilizar financieramente al principal recinto asistencial de la región sin afectar la atención de miles de usuarios.
“Estamos muy preocupados de cuidarlos y poder garantizar la continuidad de sus cuidados”, concluyó la directora Stegmaier, en un mensaje que busca dar tranquilidad a una comunidad que observa con atención el desarrollo de esta crisis.
Con una deuda que supera los $31 mil millones, un plan en marcha y plazos definidos, el Hospital Regional Dr. Franco Ravera enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia reciente. El desafío es doble: ordenar sus finanzas sin afectar la atención de salud de miles de usuarios. Y el tiempo corre. El mes de julio aparece como el gran examen para una gestión que hoy está bajo la lupa de las autoridades y la comunidad.
