La División de Organizaciones Sociales (DOS) es un organismo estratégico del Ministerio Secretaría General de Gobierno diseñado como un puente entre el Estado y los dirigentes sociales. Esta institución, que viene a ser un reconocimiento del rol que estos actores sociales tienen para el desarrollo de sus comunidades, centra su labor en la promoción la asesoría técnica y la asignación de fondos concursables con el objetivo de entregar herramientas de gestión a quienes lideran las bases ciudadanas.
Bajo la actual administración, la DOS ha emprendido una transformación institucional alineada con el despliegue en terreno instruido a todas las carteras de gobierno. Esta tarea ha sido encomendada a Katerine Montealegre, ex convencional y militante UDI, quien ha definido su gestión administrativa como una de mayor despliegue en terreno efectivo: “menos escritorio y más terreno”.

Vinculación y capacitación en las provincias
En el marco de esta política, se llevó a cabo una visita a la región de O’Higgins que incluyó reuniones con los alcaldes de Santa Cruz, Marchigüe y Palmilla, además de un recorrido por los talleres de la Fundación Colchagua, organización avocada al trabajo con niños y jóvenes en situación de discapacidad. La agenda concluyó con un encuentro con la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Santa Cruz, instancia donde se informó a los dirigentes locales sobre las nuevas herramientas impulsadas por la división.
Conforme a lo que detalló Montealegre, este despliegue pretende integrar el rol de las autoridades municipales para que no solo los dirigentes se acerquen a los municipios sino también a las decisiones que toma el Estado, además de dar a conocer la labor de la propia división: “lo que vamos a buscar es poder entregar herramientas que sean eficientes y necesarias para los dirigentes en la postulación de fondos a través de canales directos de información”.
Siguiendo esa línea, la directora asegura que uno de los pilares de la gestión será la capacitación técnica adaptada a las necesidades de cada territorio y que permita construir una “malla curricular” que especialice a dirigentes en razón de sus intereses y en materias críticas de desarrollo como vivienda, salud o seguridad. Medidas concretas que, según detalló, la meta es lanzar durante el mes de abril.
Sobre este punto, Montealegre enfatizó que la DOS tiene la misión de alcanzar a todas las organizaciones que componen a la sociedad civil, sin discriminaciones, priorizando siempre el beneficio de la comunidad y el impacto social tangible de los proyectos. De esta forma, se incentiva una mayor participación para elevar la calidad de las iniciativas que finalmente reciben financiamiento estatal.

Fondos concursables e iniciativas
Respecto a la asignación de recursos y en marco de la premisa institucional que ha caracterizado a la administración de José Antonio Kast, Montealegre detalla que la División prioriza líneas de financiamiento que aborden problemas urgentes para la ciudadanía. Entre ellas destaca el Fondo de Fortalecimiento de Organizaciones de Interés Público (FFOIP), destinado a agrupaciones que promuevan el interés general y posean al menos dos años de antigüedad, cuya convocatoria permanecerá abierta vía digital hasta el próximo 2 de abril.
En paralelo, el Fondo de Medios de Comunicación Social Regionales, Provinciales y Comunales (FFMCS) busca financiar proyectos relativos a la realización y difusión de programas de carácter regional o local que cumplan un rol en el desarrollo social y cultural de sus territorios. En este caso, se recibirán las postulaciones en línea hasta el 19 de abril.
Un aspecto relevante es el apoyo a los medios de comunicación comunitarios, los cuales son valorados como facilitadores de la cohesión social y la descentralización del poder. Para asegurar su permanencia, la DOS contempla un acompañamiento técnico destinado especialmente a los medios de menor escala, permitiéndoles competir en igualdad de condiciones por los recursos disponibles.
A estas iniciativas, se suma la segunda versión del Premio de la Dirigencia Social y Comunitaria, un reconocimiento que busca destacar el valor de la acción colectiva. Según Montealegre, este reconocimiento refleja la convicción institucional de que la dirigencia social es el corazón de la sociedad civil y el motor que realmente dinamiza a las comunidades.

El desafío
Finalmente, la DOS busca que la dirigencia social recupere su rol como el motor que mueve a las comunidades. Según se plantea desde la dirección del organismo, fortalecer esta labor que se realiza desde las poblaciones y los barrios es, en última instancia, una forma de fortalecer la democracia y al país propiamente: “al final del día vemos como los dirigentes sociales en Chile hoy día están luchando frente a la burocracia, frente a la falta de información, frente incluso al desgaste y por lo mismo queremos que se informen, queremos que sientan que no solo se les escucha, sino que además se les entrega soluciones”.
