Escuela de Conductores Fénix: innovación y cercanía al servicio de la formación

-Hace poco quisieron ir más allá y abrieron una OTEC que además de dictar capacitación en conducción ofrecen diversas opciones para las empresas de cualquier tamaño. Puedes visitarlos en Avenida Membrillar 93, Rancagua.

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Fotos: Nico Carrasco

Hace casi dos décadas nace en Rancagua la Escuela de Conductores Fénix, una empresa familiar que vino a dar solución a la formación de nuevos conductores. Hoy la educación vial que entregan va mucho más allá, combinando su mejor valor que es la calidez en el trato humano con una cuota de innovación y tecnología para hacer más fácil este proceso de enseñanza.

“Con todas las resoluciones correspondientes partimos como una escuela para licencia clase B y fuimos viendo de a poco una necesidad. Así abrimos nuestro quehacer para cursos A2 y A4. Ahí se abrió el nicho para el área profesional. Acá en Rancagua no había ninguna escuela con simulador, fuimos los primeros hace unos 12 años, y para la época ya era súper avanzado”, explica Javiera Díaz Madina, representante de Recursos Humanos y Comunicaciones de Fénix. 

Uno de sus sellos distintivos es su simulador de inmersión total, una herramienta de vanguardia que permite a los alumnos de licencias profesionales de mayor categoría A3 y A5 (transporte de personas y carga, respectivamente) enfrentarse a desafíos reales sin ningún riesgo. La máquina recrea con exactitud desde el punto ciego de un bus hasta condiciones climáticas adversas como neblina y lluvia intensa, preparando al conductor antes de salir a la calle. “Fuimos los primeros en traer esta tecnología a la ciudad. Su gracia es que son clases sin ningún riesgo vial y así las personas se van adaptando y luego están mejor preparadas para salir a la calle”, agrega Javiera.

Javiera Díaz Madina, representante de Recursos Humanos y Comunicaciones de Fénix. 

En la enseñanza de la conducción, no solo se trata de aprender el funcionamiento de un auto, sino también de entender sobre educación vial. En la escuela los cursos de conducción profesional son asincrónicos, donde la parte teórica es online y la práctica presencial. “No por ser asincrónico no se aprende, al contrario, los alumnos tienen pruebas y yo veo a cada uno cuánto rato dedicó a las clases en línea. Además, las pruebas van con nota y tienen que aprobar”, resume la encargada.

La Escuela de Conductores Fénix suma a sus filas un gran equipo humano donde florece la cercanía con los que aquí llegan. “Tenemos un equipo bien unido. La cabeza es mi madre, que es la fundadora. Mi hermano, Mauricio Díaz, está a cargo del tema de las capacitaciones para empresas. Juan Quinteros es el director de la escuela y sabe todo lo relacionado con la conducción. La persona del aseo es Cecilia, que ha estado toda mi vida con nosotros. Beatriz, de finanzas lleva muchos años aquí, también Roberto de operaciones, y Ramón, de plataforma. De igual forma lo es Cecilia, la directora de instructores junto a Rodrigo, Giovanna e Isabel. Por su parte, Lilian y Tamara están en la recepción”, indica con orgullo Javiera Díaz.

OTEC FÉNIX

El compromiso por el desarrollo no se detiene acá en la escuela Fénix. La institución colabora de manera estrecha con el sector emprendedor y empresarial al contar con su propia OTEC(Organismo Técnico de Capacitación) certificado. Esto les permite capacitar a personas y empresas no solo detrás de un volante, también se adaptan a cada necesidad, de la mano de la Franquicia Tributaria SENCE.

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Esta área de capacitación ha logrado impactar más allá de nuestra región llegando a ciudades como Santiago y Valparaíso, con cursos de cocina nacional e internacional, prevención de riesgos o primeros auxilios, por nombrar algunos.

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