Desde mediados del mes de mayo, la Secretaría Regional Ministerial del Medioambiente de la Región de O’Higgins ha dado a conocer a través de sus redes sociales que la calidad del aire en el valle central ha estado fluctuando entre regular y el estado de alerta, evidenciando un importante episodio de contaminación en el área.
De esta manera, el domingo 10 de mayo se advirtió que el pronóstico de la calidad del aire en la Región de O’Higgins fue regular, dando paso a que, desde ese momento, se registraran en los días siguientes 15 pronósticos regulares y nueve pronósticos de alerta, siendo la última publicada el martes 02 de junio.
Según el Plan Operacional para la Gestión de Episodios Críticos 2025, en la zona saturada del Valle Central de O’Higgins las concentraciones de MP10 y MP2,5 presentan un fuerte componente estacional, con aumentos durante los meses de otoño e invierno. En el caso del MP2,5, el documento advierte que entre mayo y agosto sus concentraciones aumentan 3,15 veces respecto del resto del año, llegando durante junio a representar cerca del 70% del MP10.
El antecedente más reciente del periodo anterior también da cuenta de una tendencia preocupante. Durante la Gestión de Episodios Críticos 2024, los episodios de MP2,5 aumentaron un 88% respecto de 2023, registrándose además una emergencia ambiental que no se había observado en los dos periodos previos. En ese balance, la estación Rancagua 2 concentró el mayor número de episodios, con 19 alertas, cinco preemergencias y una emergencia.
Giovanna Amaya Peña, quien ejerció como seremi de Medioambiente en O’Higgins y actualmente se desempeña como directora de la Escuela de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales de la Universidad de O’Higgins (UOH), planteó en una columna de opinión publicada por El Rancagüino que es posible notar “esa capa gris suspendida sobre las comunas, el olor a leña, la sensación de aire pesado y las montañas atrapando todo como una gran olla”, lo que daría cuenta del estado del aire en la región.
Para determinar la condición diaria de calidad del aire, se utiliza el sistema de pronóstico de contaminación atmosférica elaborado por el Ministerio del Medio Ambiente, el que incorpora datos entregados por las estaciones de monitoreo y el pronóstico meteorológico de la Dirección Meteorológica de Chile, entre otras variables.
Actualmente bajo alerta
Aunque el estado de “Alerta” pueda asociarse con el aviso, de acuerdo a la Guía de Calidad del Aire y Educación Ambiental, este corresponde a un episodio crítico en el que la calidad del aire es considerada como mala, con un Índice de Calidad del Aire por Partículas de entre 200 y 299, lo que impacta directamente a la salud de las personas.
A los efectos visibles de la contaminación se suma su impacto sanitario, pues el documento “Los peligros de la mala calidad de aire”, elaborado por especialistas del Comité Científico Asesor de Cambio Climático, contaminantes como el MP10 y el MP2,5 pueden alcanzar los pulmones e irritar las mucosas del sistema respiratorio. En el caso del MP2,5, sus partículas son capaces de ingresar al torrente sanguíneo y dispersarse por el cuerpo, afectando especialmente al sistema cardiovascular.
El mismo informe advierte que la exposición crónica a contaminantes atmosféricos puede deteriorar el sistema inmunitario, reduciendo la capacidad de respuesta frente a virus y bacterias. Por ello, en ambientes contaminados se observa una mayor incidencia de enfermedades infecciosas, respiratorias, cardiovasculares e incluso cáncer.
Cuando la condición del aire se cataloga bajo alerta, se instruye una prohibición del funcionamiento en calderas de calefacción de uso domiciliario, calefactores a leña (certificados y no certificados por la SEC) y cocinas a leña, permitiendo únicamente el uso de calefactores a pellet certificados por la SEC.
Igualmente, se realizará actividad física y deportiva de intensidad moderada, en recintos cerrados, evitando esfuerzos físicos prolongados o muy intensos por parte de la comunidad escolar de la zona saturada.
Finalmente, se aplica la prohibición del funcionamiento de calderas a leña o carbón, a menos que acrediten emisiones de MP inferiores a 30 mg/m³N.
Medidas de combate
Para enfrentar la contaminación atmosférica que se cierne sobre las 17 comunas del valle central de O’Higgins se lleva a cabo el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) para el Valle Central de la Región de O’Higgins, que “establece una serie de medidas para las principales fuentes de emisión identificadas en la zona”, acorde al sitio web del Ministerio del Medio Ambiente.
El Plan considera acciones como el uso y mejoramiento de la calidad de leña, artefactos y eficiencia térmica de las viviendas; control de emisiones asociadas a quemas agrícolas y domiciliarias, a emisiones de fuentes estacionarias residenciales, industriales y comerciales, y del transporte; compensación de emisiones; educación y difusión ambiental; y gestión de episodios críticos de contaminación.
Desde esa mirada, la contaminación atmosférica no depende únicamente de cuánto se emite, sino también de cómo se comporta la atmósfera. En su columna, Amaya advirtió que hay jornadas en que el aire “simplemente no se mueve” y el humo queda atrapado sobre las comunas, mientras que en días con mayor ventilación las concentraciones pueden disminuir incluso sin grandes cambios en las emisiones.
No obstante, para la académica la contaminación atmosférica es el resultado de una combinación que involucra “cambio climático, patrones atmosféricos, desigualdad territorial y políticas públicas que avanzan más lento que la realidad”, así como ésta “no se distribuye de igual manera en el territorio”, por lo que “no todas las soluciones deberían ser iguales”.
Por ello, la discusión apunta a mirar la contaminación atmosférica más allá de los episodios críticos, con políticas capaces de conectar clima, contaminación y salud, considerando las diferencias entre comunas rurales con alta dependencia de calefacción a leña, zonas urbanas con mayor tráfico vehicular y territorios donde las condiciones de ventilación favorecen la acumulación de material particulado.
