El Obispado de Rancagua emitió un comunicado oficial este viernes expresando su profunda preocupación y condena ante el grave hecho de violencia ocurrido al interior de la Parroquia Divino Maestro, donde una balacera dejó a una persona herida en medio de una actividad religiosa.
El incidente se registró esta noche, momentos después de finalizada una eucaristía. La comunidad se encontraba reunida para conmemorar los 30 años del vicario de la parroquia y participaba en una actividad del Sagrado Corazón cuando un sujeto armado ingresó al templo. Según los antecedentes, el atacante disparó directamente contra un hombre —hijo de una mujer fallecida recientemente en otro hecho violento—, impactándolo en la cadera y un tobillo.
Reacción de la Iglesia
A través de una declaración pública, la diócesis manifestó su cercanía y solidaridad con el párroco Cristian Giadach, los agentes pastorales y los fieles afectados por el tiroteo.
El Obispado enfatizó que los templos están llamados a ser «signos de paz, acogida y esperanza», subrayando que deben permanecer como espacios seguros para la oración y el fortalecimiento de los vínculos sociales.
«Nos preocupa profundamente que la violencia se haga presente en ámbitos que deben ser de paz», señala el documento, en el cual también se hace un llamado a que este momento de dolor se transforme en una oportunidad para reafirmar el camino del diálogo y la paz por sobre la violencia.
Momentos de terror
El relato de los testigos describe una situación de pánico: los asistentes debieron lanzarse al suelo para protegerse de los proyectiles.
Tras el ataque inicial, un segundo individuo armado habría ingresado hasta la sacristía percutando más disparos antes de huir.
El párroco Giadach lamentó la falta de respeto por el carácter sagrado del lugar y por la integridad de los presentes.

Investigación en curso
La víctima fue asistida por personal del SAMU y trasladada a un centro asistencial. En tanto, efectivos de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI) se desplegaron en el recinto para realizar los peritajes correspondientes, con el fin de identificar a los responsables y esclarecer la dinámica de este ataque que ha conmocionado a la comunidad regional.
Alcalde condena el hecho
El alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, condenó enérgicamente el grave hecho de violencia ocurrido la noche de este viernes en la parroquia Divino Maestro, donde sujetos armados efectuaron disparos mientras finalizaba una misa, generando conmoción entre los asistentes y la comunidad rancagüina.
“Lo ocurrido esta noche en la parroquia Divino Maestro es gravísimo y merece la más absoluta condena. Que sujetos armados efectúen disparos en el contexto de una misa constituye un hecho de violencia inaceptable que golpea a toda nuestra comunidad”, señaló el jefe comunal.
Agliati agregó que este tipo de situaciones no pueden normalizarse ni aceptarse como parte de la realidad de la ciudad. “Como alcalde de Rancagua quiero ser muy claro: no vamos a normalizar la violencia ni aceptar que nuestras familias, nuestros barrios, nuestros espacios públicos o nuestros lugares de culto se transformen en escenarios de delincuencia”, afirmó.
Asimismo, hizo un llamado a las instituciones responsables de la seguridad y de la persecución penal para que los hechos sean esclarecidos a la brevedad y los responsables respondan ante la justicia.
“Esperamos que las instituciones responsables de la seguridad y de la persecución penal actúen con la máxima rapidez y eficacia para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y ponerlos prontamente a disposición de la justicia”, sostuvo.
Finalmente, Raimundo Agliati reafirmó el compromiso del municipio con la prevención y la seguridad de los vecinos de Rancagua.
“Desde el municipio seguiremos fortaleciendo nuestro trabajo preventivo y evaluaremos todas las acciones que estén a nuestro alcance para colaborar frente a hechos de esta gravedad. Cuando la violencia llega hasta una iglesia, se ha cruzado un límite que Rancagua no está dispuesta a tolerar”, concluyó.
