Con la llegada de las bajas temperaturas, los virus respiratorios comienzan a circular con mayor intensidad. Resfríos, influenza, bronquitis y neumonías se vuelven más frecuentes durante el invierno, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Desde la Universidad de O’Higgins (UOH), la Dra. Sonia Correa, docente adjunta de la carrera de Medicina, explicó que durante los meses fríos aumentan principalmente las infecciones respiratorias virales, debido a una combinación de factores como el mayor tiempo que las personas pasan en espacios cerrados, la menor ventilación y las condiciones ambientales propias de esta época.
“En esta época encontramos resfríos, otitis, faringitis, bronquitis, gripe e incluso cuadros más graves como la neumonía”, señaló la especialista.
¿Por qué aumentan los contagios durante el invierno?
Según explicó la médica, las bajas temperaturas generan condiciones que favorecen la aparición y transmisión de enfermedades respiratorias.
“El frío disminuye la movilidad de los cilios del epitelio respiratorio, que constituyen nuestra primera barrera de defensa frente a los agentes infecciosos”, detalló.
A esto se suma que durante el invierno las personas suelen permanecer más tiempo en lugares cerrados, donde una mala ventilación facilita la circulación de virus. La contaminación ambiental también puede influir negativamente en la salud respiratoria.
Ventilar, vacunarse y cuidar la higiene: las medidas más efectivas
Frente a este escenario, la Dra. Correa destacó que las medidas preventivas más simples siguen siendo fundamentales para disminuir los contagios.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Mantener ventilados los espacios cerrados, incluso durante los días fríos.
- Evitar lugares con alta concentración de personas cuando sea posible.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Evitar la exposición al humo y otros contaminantes.
- Utilizar mascarilla cuando existan síntomas respiratorios o en ambientes cerrados con alta afluencia de público.
La especialista explicó que renovar el aire de los hogares ayuda a disminuir la acumulación de virus y contaminantes. La recomendación es ventilar preferentemente durante la mañana y luego mantener una calefacción adecuada.
Niños y adultos mayores requieren especial atención
Los grupos más vulnerables son quienes pueden desarrollar cuadros más complejos.
En el caso de niños y niñas, la académica llamó a reforzar los hábitos preventivos y evitar enviarlos a clases cuando presentan síntomas importantes de una infección respiratoria.
“Es importante fomentar hábitos preventivos desde temprana edad y evitar enviarlos a clases cuando presentan síntomas importantes”, indicó.
Asimismo, recordó la importancia de la vacunación contra enfermedades como influenza, Covid-19, virus respiratorio sincicial y neumococo, especialmente en personas pertenecientes a grupos de riesgo.
“Las vacunas permiten disminuir los cuadros graves, las hospitalizaciones y los ingresos a unidades de cuidados intensivos”, explicó.
¿Cuándo se debe consultar a un médico?
Aunque muchas infecciones respiratorias evolucionan favorablemente con cuidados generales, existen síntomas que requieren evaluación médica.
Entre ellos se encuentran:
- Fiebre persistente por más de dos o tres días.
- Dificultad para respirar.
- Coloración azulada de labios o extremidades.
- Compromiso de conciencia.
- Falta marcada de apetito en lactantes.
- Tos intensa o repetitiva que no mejora.
Para la especialista, enfrentar la temporada invernal depende principalmente de la prevención y la educación.
“Las medidas más simples siguen siendo las más efectivas. Mantener una adecuada higiene de manos, ventilar los espacios cerrados, evitar el hacinamiento y vacunarse cuando corresponde permite reducir significativamente el riesgo de enfermedad y complicaciones graves”, concluyó.
