El conjunto de Rancagua no pudo despedir la primera mitad del campeonato con una sonrisa. En su visita al Estadio Nacional, O’Higgins cayó por 2-0 frente a la Universidad de Chile, en un encuentro marcado por la falta de efectividad y la pérdida de concentración en pasajes claves del juego.
Tras el pitazo final, las reacciones no se hicieron esperar, destacando una profunda autocrítica por parte del cuerpo técnico y los jugadores. El estratega celeste, Lucas Bovaglio, calificó el resultado como una «derrota dolorosa, una actuación que no era la que nosotros deseábamos». El técnico reconoció que el equipo no atraviesa su mejor momento en la liga local, acumulando solo un punto de los últimos doce en disputa.
El «factor distracción» y el desgaste
Bovaglio fue enfático al señalar que el éxito en otras competencias podría estar jugando en contra de la concentración del plantel. «Siento que eso también nos desvía y no estamos del todo focalizados para encarar partido a partido como deberíamos hacerlo», afirmó, haciendo alusión a la cercanía de las semifinales de la Copa de la Liga y el esperado cruce internacional contra Boca Juniors.
Por su parte, el delantero Arnaldo Castillo lamentó las ocasiones desperdiciadas durante la primera mitad, donde O’Higgins logró sostener el ritmo. «Tuvimos chance de poder marcar y ahí sería otra historia. Ellos supieron marcar y nosotros no. Por ahí pasó también el resultado», explicó el atacante, descartando que el desgaste por la seguidilla de partidos sea una excusa válida para el rendimiento mostrado.

Desorden y expulsiones
La autocrítica más dura llegó desde la zona defensiva. Luis Pavez, quien terminó el partido con tarjeta amarilla y quedará suspendido para el próximo encuentro, fue tajante: «Hay que ser autocrítico y saber que este partido no estuvimos nada bien». Pavez describió el complemento como «un desorden total», donde el ímpetu por buscar el empate terminó por desarmar tácticamente al equipo.
El panorama se complicó aún más con la expulsión de Miguel Brizuela por reclamos al árbitro en los minutos finales, lo que dejará a la zaga rancagüina mermada para el reinicio del torneo en su visita a Deportes Concepción. Pavez comentó que el arbitraje «termina condicionando algunas acciones», aunque aclaró que la derrota pasó estrictamente por el mal juego colectivo.
Finalmente, el joven Felipe Faúndez compartió una visión agridulce, rescatando su reciente paso por la selección nacional como una «experiencia muy bonita», pero reconociendo que ante la U «tuvimos muchos momentos donde lo sufrimos».
O’Higgins deberá dar vuelta la página rápidamente, ya que este domingo a las 20 horas iniciará su camino en la Copa Chile enfrentando a Unión Española en el Estadio Codelco El Teniente, buscando recuperar la confianza y el fútbol que los ha llevado a instancias decisivas en otros frentes.
