Con emotivas ceremonias realizadas en Rancagua y San Fernando, la Universidad de O’Higgins (UOH) entregó oficialmente sus títulos profesionales a 615 egresadas y egresados de las cinco escuelas universitarias, marcando el cierre de una etapa de formación y el inicio de nuevos desafíos laborales y personales para cientos de familias de la región.
Las ceremonias se desarrollaron en el Teatro Regional Lucho Gatica de Rancagua y en el Teatro Municipal de San Fernando, reuniendo a estudiantes, familiares, académicos y autoridades universitarias en seis jornadas que estuvieron marcadas por la emoción y el reconocimiento al esfuerzo realizado durante años.
Detrás de cada diploma existe una historia de perseverancia. Una de ellas es la de Berta, quien durante toda su carrera viajó diariamente desde Chimbarongo hasta Rancagua para cumplir su sueño de convertirse en profesora.
Antes de ingresar a la universidad trabajó en supermercados y en el retail, pero decidió cambiar el rumbo de su vida apostando por la educación. Hoy ya ejerce como docente en el Liceo José Gregorio Argomedo de San Fernando y recibió su título profesional acompañada por quienes la apoyaron durante todo el proceso.
«Cuando entré y comenzaron las prácticas reafirmé que esto era lo que quería hacer. Hoy miro hacia atrás y pienso que valió la pena el cansancio, los viajes y todo el esfuerzo», señaló emocionada.
Actualmente trabaja en el sistema escolar y reconoce que encontrar empleo antes incluso de titularse fue una de las mayores satisfacciones de esta etapa.
Una universidad que sigue creciendo
El Vicerrector Académico de la UOH, Federico Navarro, destacó el significado de estas ceremonias y el crecimiento que ha experimentado la institución desde su creación.
«Tuvimos seis ceremonias, cinco escuelas y más de 600 estudiantes que hoy ya son titulados. Verlos subir al escenario, acompañados por sus familias y por representantes de distintos sectores de la sociedad, es muy emocionante. Pensar que hace diez años esto no existía y que hoy estamos entregando esta cantidad de profesionales nos llena de orgullo», expresó.
La autoridad agregó que la confianza que la comunidad deposita en la universidad se refleja en el crecimiento sostenido de su matrícula y en las recomendaciones que realizan sus propios estudiantes y egresados.
«Muchos futuros estudiantes llegan porque un familiar o un amigo les habló de su experiencia en la universidad. Eso demuestra la confianza que existe en este proyecto de educación pública para la región», afirmó.
Historias que reflejan el valor de la educación
Las ceremonias también permitieron visibilizar historias que reflejan el impacto de la educación superior en la movilidad social y el desarrollo regional.
Entre ellas destacó la de María Georgina Droguett, quien se convirtió en la primera mujer titulada de Ingeniería Civil en Modelamiento Matemático de Datos en la Universidad de O’Higgins.
«Es un orgullo enorme haber logrado este objetivo y ser la primera mujer titulada de la carrera. Espero que este logro pueda inspirar a muchas más jóvenes a seguir este camino», manifestó.
Por su parte, Araceli Maldonado, titulada de Enfermería, recordó los desafíos enfrentados durante su formación y el apoyo recibido por su entorno.
«Fue un proceso largo y difícil, pero nunca estuve sola. El respaldo emocional de mi familia, mis compañeros y docentes fue fundamental para llegar hasta aquí», comentó.
También estuvo presente la experiencia de Valentina Sosa, titulada de Pedagogía en Educación Parvularia, quien destacó el acompañamiento recibido durante su paso por la universidad.
Mientras que Constanza Carrasco, titulada de Administración Pública, recordó que su generación inició sus estudios en plena pandemia, enfrentando una experiencia universitaria completamente distinta a la esperada.
Finalmente, María José Castro, titulada de Medicina Veterinaria y distinguida por su excelencia académica, emocionó a los asistentes al reconocer el esfuerzo realizado por su familia para hacer posible este logro.
«Mi mamá es dueña de casa y mi padre es barrendero. Este reconocimiento representa el esfuerzo de ellos y los valores que me han entregado durante toda mi vida», señaló.
Las historias de estas y otros cientos de titulados reflejan el impacto que la Universidad de O’Higgins ha alcanzado en sus primeros años de funcionamiento, formando profesionales que hoy comienzan a integrarse al sistema educativo, sanitario, productivo y público de la región.







