Acompañar a una persona mayor es mucho más que ayudar en sus tareas cotidianas. Es un acto de amor, de paciencia y de profunda entrega. Con esa convicción, Cáritas Rancagua está concluyendo un nuevo ciclo de la Capacitación para Cuidadores de Personas Mayores, desarrollado durante el primer semestre en la comuna de San Francisco de Mostazal.
Durante cuatro meses, cerca de 25 participantes se reunieron cada viernes para adquirir conocimientos y compartir experiencias que hoy les permiten enfrentar con mayor seguridad y confianza la misión de cuidar a un familiar o prepararse para desempeñarse laboralmente en esta área.
El programa, coordinado por Soledad Cantillana, responde a una realidad que cada día está más presente en nuestras comunidades: el aumento de personas mayores que requieren apoyo permanente y el desafío que enfrentan quienes asumen su cuidado, muchas veces sin preparación ni redes de acompañamiento.
“Queremos que las personas descubran que no están solas. La Iglesia quiere estar cerca de quienes cuidan, entregándoles herramientas, apoyo y esperanza para realizar esta tarea con mayor tranquilidad y dignidad”, señala la coordinadora.
La formación estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario integrado por profesionales de enfermería, psicología, kinesiología, terapia ocupacional y nutrición, quienes abordaron aspectos fundamentales del cuidado integral de la persona mayor. Junto con los contenidos técnicos, el curso dedicó un espacio importante al autocuidado de los propios cuidadores, reconociendo el desgaste físico y emocional que muchas veces acompaña esta labor silenciosa y generosa.
Frutos de la Campaña de Cuaresma de Fraternidad
Esta iniciativa es posible gracias a los recursos de la Campaña de Cuaresma de Fraternidad. De esta manera, los aportes que miles de fieles realizan cada año se transforman en acciones concretas que promueven la dignidad de las personas mayores y fortalecen a quienes las acompañan día a día.
Con la satisfacción de una nueva generación de participantes certificados, Cáritas Rancagua ya prepara una nueva versión de la capacitación. El curso comenzará el primer viernes de agosto en la comuna de Machalí, abriendo una nueva oportunidad para que familiares, cuidadores y personas interesadas puedan acceder gratuitamente a esta formación.
Así, la Iglesia Diocesana continúa haciendo visible el Evangelio a través del servicio, respondiendo con gestos concretos a las necesidades de las familias y recordando que cuidar a una persona mayor es también reconocer y proteger la dignidad de toda vida humana.
