Iglesia San Francisco de Asís albergó emotiva eucaristía por víctimas de terremoto en Venezuela

La cita a la eucaristía contó además con una alta convocatoria de autoridades regionales y comunales, quienes entregaron su respaldo institucional y humano a la comunidad extranjera que hoy sufre a la distancia por sus seres queridos.

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Un profundo ambiente de recogimiento, fe y fraternidad, se vivió en la iglesia San Francisco de Asís de Rancagua como escenario de una emotiva misa celebrada el pasado domingo, con el propósito de orar por las víctimas y los damnificados del devastador terremoto que azotó recientemente a Venezuela.

La eucaristía, oficiada por el párroco Arul Dhas, estuvo completamente abarrotada de feligreses venezolanos y chilenos residentes en la zona, quienes se unieron en un solo clamor de esperanza.

En memoria de los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores fallecidos en la tragedia, se encendieron velas que junto a la bandera venezolana se mantuvieron durante todo el día en el interior del templo.

La cita de fe contó además con una alta convocatoria de autoridades regionales y comunales, quienes entregaron su respaldo institucional y humano a la comunidad extranjera que hoy sufre a la distancia por sus seres queridos.

El párroco de la Iglesia San Francisco de Asís ofició la misa para orar por las víctimas del terremoto en Venezuela. Foto: Marco Lara/El Rancagüino.

Autoridades locales llaman a la solidaridad

Durante las intervenciones de la jornada, el alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, destacó el histórico aporte de la migración venezolana en la comuna y reafirmó el compromiso de la capital regional con el apoyo humanitario.

«Este lugar es para todos los venezolanos y venezolanas que son parte de nuestro país, especialmente de la ciudad de Rancagua. Hace tantos años que han sufrido en la región, entregándose por entero para levantar y acompañar a sus familias. Las puertas abiertas, el respeto y el agradecimiento siempre por ese trabajo y esfuerzo», manifestó la autoridad comunal.

Agliati añadió la importancia de «unirnos en oración, en reflexión, en sumarnos y enviar esas fuerzas a las familias que están sufriendo allá, y también a los rescatistas».

Por su parte, el senador por la Región de O’Higgins, Juan Luis Castro, recordó los lazos históricos que unen a ambas naciones.

«El pueblo chileno y el pueblo venezolano vivieron distintos momentos de la historia. Recordaba cómo muchos hermanos chilenos fueron recibidos en la década del 80 en Venezuela, porque Venezuela acogió a miles de chilenos, y Chile merece y debe acoger siempre a los hermanos venezolanos», enfatizó el parlamentario, asegurando que el país caribeño merece el apoyo irrestricto de todos los chilenos para salir de esta catástrofe que ha costado valiosas vidas humanas.

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A su vez, en representación del Gobierno de Chile y de la Delegación Presidencial, el seremi de Desarrollo Social, Cristian Flores Valdivia, ratificó que el apoyo gubernamental ya se encuentra desplegado en la zona de la catástrofe.

«Como Gobierno de Chile nos sumamos a esta eucaristía en memoria de las personas que sufrieron el terremoto en Venezuela. Como gobierno ya hemos entregado el apoyo con rescatistas y apoyo material para poder estar presentes en este tipo de catástrofes, así que vamos a seguir expectantes a las distintas coordinaciones», declaró el seremi.

En esa misma línea de contención y apoyo multisectorial, la diputada Natalia Romero calificó la liturgia como un espacio de profunda esperanza ante una tragedia tan dolorosa.

«El mensaje es de esperanza, de tener fe, confianza y de que lo que podamos coordinar desde acá para enviar ayuda hasta Venezuela va a ser sin duda bien recibido. No tendría ningún otro mensaje más que la esperanza de pensar que se van a sobreponer a una tragedia tan profunda», puntualizó la legisladora.

Finalmente, Ciro Alí Cardozo, quien tomó la palabra en representación de la comunidad venezolana residente en Rancagua, expresó su eterno agradecimiento hacia el pueblo de Chile y sus autoridades por la rápida reacción de auxilio enviada al norte de Sudamérica.

«Es momento de unidad. En el nombre de tantos venezolanos, agradezco al Gobierno chileno, que fue uno de los primeros que dijo presente. Eternamente agradecido por recibirnos, por todo Chile y todos los países que se hicieron presentes. Una tragedia nos permite también reconocer a Cristo hecho carne y presente en todas las adversidades», concluyó visiblemente conmovido.

En memoria de niños, jóvenes, adultos y adultos mayores en memoria fueron encendidas unas velas durante la eucaristía. Foto: Marco Lara/El Rancagüino.

«Uno trabaja, pero tiene el corazoncito roto»

La organización del masivo encuentro litúrgico estuvo a cargo de la Hermandad de Emaús en Rancagua, donde su líder de mujeres, Aidelis Hernández, explicó con emoción el motor que impulsó esta masiva convocatoria religiosa.

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«Somos una comunidad muy grande y vimos la necesidad porque estaban muchos hermanitos afectados. Todos estamos afectados porque ha sido muy fuerte la tragedia, han sido muchas las pérdidas materiales”, comentó Hernández.

“Uno está trabajando, pero tiene el corazoncito roto. Hablamos con el Padre Arul y él nos invitó a que oráramos todos por Venezuela», relató la organizadora, aprovechando de invitar a la comunidad a seguir los canales informativos de la agrupación en la cuenta de Instagram @emaus-rancagua.

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