Fotos: Marco Lara
Cerca de 200 estudiantes, apoderados, exalumnos y jóvenes de otros establecimientos educacionales participaron este lunes en una marcha por el centro de Rancagua para expresar su preocupación por la investigación que lleva adelante el Ministerio Público en torno a presuntos delitos que afectarían a estudiantes del Instituto O’Higgins.
La convocatoria comenzó a las 11:00 horas en la Plaza de Los Héroes, donde los asistentes confeccionaron lienzos, pancartas y prepararon las consignas que acompañaron el recorrido hasta el establecimiento educacional.
La movilización se desarrolló luego de que durante la semana pasada se conociera públicamente una investigación que dirige la Fiscalía de O’Higgins por presuntos delitos relacionados con la difusión y eventual almacenamiento de material íntimo que involucraría a estudiantes menores de edad del Instituto O’Higgins. En el marco de esa causa se realizaron allanamientos e incautaciones de dispositivos electrónicos, mientras que el establecimiento informó que activó sus protocolos internos y puso los antecedentes en conocimiento de las autoridades competentes.
Durante la marcha, una de las voceras del movimiento estudiantil, cuya identidad mantenemos en reserva por ser menor de edad, señaló que la movilización buscó manifestar el apoyo a las eventuales víctimas y exigir mayores medidas de protección.
«Estos videos se compartían hace aproximadamente dos años y recién ahora se pudo descubrir todo. Una de nuestras compañeras, que supo de esta situación, realizó una denuncia en el Ministerio Público», afirmó.
La estudiante agregó que, tras hacerse pública la situación, el establecimiento tomó contacto con las alumnas para brindar apoyo. Sin embargo, sostuvo que, a su juicio, previamente existieron falencias en la forma en que se abordó el caso.
«Desde ese momento recién el colegio se contactó con nosotras para poder proteger a las víctimas. Antes de eso el colegio sí cometió varios errores, omitiendo la denuncia o permitiendo que los acusados estén con las víctimas», aseguró.
En la manifestación también participaron exalumnos y apoderados. Francisca, exalumna del Instituto O’Higgins, sostuvo que la situación denunciada no sería un hecho aislado.
«Esto ya lleva pasando hace años, más de una década. El colegio, todas las veces que ha sucedido algo, siempre se queda callado, siempre es cómplice. Los profesores nunca han tratado de ayudar a nadie y ya todas las niñas estamos cansadas de esto», afirmó.
Por su parte, Iván Guajardo, exalumno del establecimiento y actual apoderado, manifestó que las familias han vivido estos días con profunda preocupación.
«Se cometieron muchos errores y la situación el día viernes fue bien catastrófica porque los alumnos se sintieron muy impotentes. Hay que entender que uno de los errores que cometió el colegio fue permitir que víctimas y victimarios compartieran la misma sala de clases», señaló.
Guajardo agregó que el foco debe estar puesto en quienes se han visto afectados por los hechos investigados.
«Uno empatiza tremendamente con las víctimas de esta situación. El dolor es grande porque se traicionaron las confianzas. Es terrible porque una víctima siente miedo, pero también siente impotencia de no encontrar protección en un lugar donde uno tiene que ser protegido», expresó.
La marcha concluyó cerca de las 14:00 horas en las afueras del Instituto O’Higgins, donde representantes de las estudiantes hicieron entrega de un petitorio a la rectoría.
Recordemos que la investigación que dirige la Fiscalía Regional de O’Higgins permanece en etapa desformalizada y continúa con diligencias destinadas a esclarecer los hechos denunciados. De acuerdo con los antecedentes conocidos, los eventuales imputados corresponderían a menores de edad.







