El triunfo de O’Higgins mediante los lanzamientos penales sobre Ñublense, lo tendrá jugando por un nuevo título y por los pasajes para la Copa Libertadores 2027. El paso a la final de la Copa de la Liga se festejó no solo por los futbolistas y el cuerpo técnico, sino que también por los hinchas que, en sus automóviles, realizaron manifestaciones de alegría por las calles de la capital regional.
Falta la guinda de la torta
La alegría en el camarín celeste era total, reflejando el desahogo de un plantel que se propuso hacer historia desde el inicio de la temporada. El director técnico, Lucas Bovaglio, quien recordó con emoción la mística de definiciones anteriores, expresó que «cuando quedamos primeros en nuestro grupo dijimos que estábamos a tres pasos de la gloria. (…) Pasó el partido de hoy; estamos a uno». El estratega destacó la ambición de sus jugadores, señalando que «estos chicos no se van a conformar con lo que pasó hoy, que fue muy bonito, pero todo este esfuerzo merece que se coloque la guinda de la torta».
Uno de los momentos más emotivos de la jornada lo protagonizó Francisco González, autor del gol que mantuvo con vida al equipo. González dedicó su anotación a su esposa tras una dura semana familiar: «Ese desahogo no fue por mí, fue por una persona muy importante, porque en realidad mi señora ha perdido a su madre». Sobre el desempeño colectivo, el atacante añadió con orgullo que «este grupo no deja de sorprender porque da la cara bajo cualquier circunstancia… hoy hemos demostrado una vez más que estamos para las grandes cosas».

La cantera aportó muchísimo
La identidad regional también se hizo presente en los festejos a través de Felipe Faúndez, canterano del club, quien no ocultó su emoción. «Estoy desde los 11 años en el club y siempre soñé con jugar una final». Faúndez recordó que el objetivo estuvo claro desde el comienzo. «Cuando vimos que se iba a jugar la Copa de la Liga, nos propusimos llegar hasta esta instancia y bueno, muy [feliz de jugar] la final», señaló.
Por su parte, el delantero Arnaldo Castillo enfatizó el sacrificio del plantel. «Se sufre mucho, pero se consiguió, se consiguió. Ahora nos queda un partido más para poder consagrar al equipo de lo que se merecen realmente, que es un título», añadió.
Seguridad en el arco y en defensa
El arquero Omar Carabalí volvió a vestirse de héroe, tal como en instancias previas, siendo determinante con tapadas clave durante el juego y en la tanda de penales. Al respecto, el defensor Alan Robledo comentó la seguridad que les brinda el portero. «Sabíamos que en los penales por ahí tenemos un arquero que te ataja una o dos, así que había que estar tranquilo», manifestó.
Finalmente, Martín Sarrafiore envió un mensaje de unidad a toda la hinchada rancagüina, que después de 10 años vuelve a ver a su equipo en una instancia definitoria por un título. «Estamos todos tan ilusionados como ellos. Queremos dejar al club lo más arriba posible. Estamos a un paso de poder conseguir un título y vamos a dejar todo para que así sea».

Duelo fijado, pero hay dudas
O’Higgins enfrentará a Coquimbo Unido en la gran final, la cual se disputará a partido único el próximo sábado en el Estadio Elías Figueroa de Valparaíso. El ganador no solo se alzará con la corona, sino que también asegurará boletos para la Copa Libertadores 2027.
Ahora bien, el pronóstico climático no es alentador para el fin de semana, pues se estiman fuertes lluvias -con características de temporal- que podrían complicar la realización del encuentro. No solo por el estado del campo de juego -que es híbrido- sino que también por el traslado de delegaciones e hinchadas desde Rancagua y desde Coquimbo.
