Mientras el sistema frontal continúa afectando a gran parte del país, muchas familias podrían enfrentar daños en viviendas o vehículos producto de las intensas lluvias, el viento o las inundaciones. Frente a este escenario, la Asociación de Aseguradores de Chile entregó una serie de recomendaciones para facilitar la denuncia de un siniestro y hacer efectivo un seguro.
La primera recomendación es priorizar la seguridad de las personas. Una vez que las condiciones lo permitan, aconseja fotografiar o grabar en video los daños antes de iniciar cualquier limpieza o reparación. También recomienda conservar boletas o comprobantes de los gastos asociados y consultar con la aseguradora antes de efectuar reparaciones de mayor magnitud.
Otro paso importante es verificar si existe un seguro vigente y revisar qué coberturas contempla la póliza, ya que no todos los contratos incluyen daños por lluvias, inundaciones, anegamientos o vientos fuertes. La existencia de seguros asociados al RUT también puede consultarse en el sitio Conoce Tu Seguro.
En el caso de las viviendas, algunas pólizas cubren daños a la construcción y al contenido del inmueble por lluvias intensas, desbordes de cauces o ingreso de agua, mientras que en los vehículos pueden existir coberturas por granizo, caída de árboles, viento o inundaciones, dependiendo de las condiciones contratadas.
La denuncia del siniestro debe realizarse lo antes posible. Aunque el plazo depende de cada contrato, muchas pólizas establecen períodos de entre 48 y 72 horas desde que se conoce el daño. Tras la denuncia, la compañía debe informar en un máximo de tres días hábiles si realizará la evaluación directamente o mediante un liquidador externo.
Durante el proceso de liquidación pueden solicitarse fotografías, certificados municipales o de Bomberos y otros antecedentes que permitan acreditar los daños. Como regla general, el informe de liquidación debe emitirse dentro de los 45 días corridos siguientes a la denuncia, aunque en algunos casos el plazo puede extenderse.
Finalmente, si una persona mantiene seguros contratados con más de una compañía, deberá denunciar el siniestro ante cada una de ellas, considerando que pueden existir coberturas complementarias, aunque la indemnización total nunca podrá superar el valor del daño efectivamente sufrido.
