Cada 8 de agosto, las redes sociales parecen pertenecer a los gatos. Videos de felinos persiguiendo juguetes, durmiendo en posiciones imposibles o protagonizando divertidas travesuras se multiplican en internet. Sin embargo, detrás de esa avalancha de imágenes hay una efeméride con un propósito mucho más profundo.
El Día Internacional del Gato fue instaurado en 2002 por la organización International Fund for Animal Welfare (IFAW) con el objetivo de promover el bienestar de estos animales, fomentar la tenencia responsable y crear conciencia sobre la importancia de protegerlos.
Más que una celebración de las mascotas, la fecha recuerda una relación que ha acompañado a la humanidad durante miles de años y que ha transformado a un cazador solitario en uno de los animales más queridos del planeta.
Una historia que comenzó hace miles de años
Durante décadas, los científicos creyeron que los gatos habían sido domesticados hace unos 10.000 años en el Creciente Fértil, junto con el nacimiento de la agricultura.
Esta teoría parecía confirmarse con el descubrimiento de una tumba en Chipre de unos 9.500 años de antigüedad, donde un ser humano fue enterrado junto a un gato de apenas ocho meses. Como en la isla no existían felinos salvajes, el hallazgo sugería que ambos habían viajado juntos por mar.
Sin embargo, los avances en genética han cambiado parte de esa historia.
Un estudio publicado a fines de 2025, basado en el análisis de más de 200 muestras de ADN de gatos antiguos, concluyó que los verdaderos antepasados del gato doméstico moderno provienen del norte de África y llegaron a Europa continental recién hace unos 2.000 años.
Pero quizá el dato más sorprendente es otro: los gatos nunca fueron domesticados de manera intencional por el ser humano.
Cuando las primeras comunidades comenzaron a almacenar granos, los ratones encontraron allí una fuente abundante de alimento. Los gatos salvajes siguieron a esas presas y comenzaron a frecuentar los asentamientos humanos. Las personas, al comprobar que ayudaban a controlar las plagas, aceptaron su presencia.
Así comenzó una convivencia basada en el beneficio mutuo más que en la domesticación tradicional.

Un animal que decidió vivir con nosotros
A diferencia de los perros, caballos o vacas, los gatos no fueron seleccionados ni criados deliberadamente por el ser humano.
Su domesticación fue un proceso espontáneo: ellos encontraron alimento cerca de las personas y las personas descubrieron en ellos un excelente controlador natural de roedores.
Los científicos consideran este proceso como una de las domesticaciones más singulares de la historia.
De dioses en Egipto a reyes de internet
Si hubo una civilización que elevó a los gatos a la categoría de seres sagrados fue el antiguo Egipto.
Durante siglos fueron asociados a la diosa Bastet, protectora del hogar, la fertilidad y la familia. Su importancia era tal que matar un gato, incluso de manera accidental, podía castigarse con la pena de muerte.
Muchos siglos después, los gatos siguen despertando admiración, aunque por razones muy distintas.
Diversas investigaciones sostienen que sus grandes ojos, su rostro redondeado y otras características físicas activan en nuestro cerebro el llamado «esquema de bebé», un mecanismo biológico que favorece sentimientos de ternura y protección.
A ello se suma una sorprendente capacidad para relacionarse con las personas.
Estudios científicos han demostrado que los gatos pueden interpretar nuestras emociones al asociar nuestras expresiones faciales con el tono de nuestra voz. También utilizan diferentes tipos de ronroneo según la situación: pueden expresar bienestar, pedir comida o incluso intentar calmarse cuando sienten miedo, dolor o estrés.
Cinco curiosidades que probablemente no sabías sobre los gatos
• Entienden nuestras emociones. Investigaciones indican que pueden relacionar nuestras expresiones faciales con el tono de voz.
• No siempre ronronean porque están felices. También lo hacen cuando sienten dolor, ansiedad o buscan tranquilizarse.
• Caen sobre sus patas gracias al «reflejo de enderezamiento». Este mecanismo comienza a desarrollarse desde las primeras semanas de vida.
• Sus antepasados llegaron desde África. La evidencia genética más reciente indica que los gatos domésticos modernos tienen origen norteafricano.
• Conquistaron internet. Uno de los casos más famosos fue Grumpy Cat, la gata que se convirtió en fenómeno mundial y protagonizó campañas publicitarias, libros y películas.
Una persecución que casi los hizo desaparecer
La relación entre los gatos y las personas no siempre fue de admiración.
Durante la Edad Media europea fueron asociados a la brujería y considerados símbolos del mal. Los gatos negros fueron especialmente perseguidos después de que el papa Gregorio IX los vinculara con el demonio.
Miles de felinos fueron exterminados en distintas regiones del continente.
Paradójicamente, la disminución de su población permitió que las ratas proliferaran sin control. Estos roedores transportaban pulgas infectadas con la bacteria Yersinia pestis, uno de los factores que favoreció la expansión de la Peste Negra durante el siglo XIV.
Hoy son parte de la famila
Actualmente los gatos ocupan un lugar muy distinto en la sociedad. Además de protagonizar millones de publicaciones en redes sociales, forman parte de innumerables hogares y son considerados miembros de la familia.
Por eso, el verdadero sentido del Día Internacional del Gato va mucho más allá de compartir fotografías o videos.
La efeméride invita a recordar que detrás de su apariencia independiente existe un animal que necesita cuidados, respeto y protección, y cuya historia junto al ser humano comenzó hace miles de años y sigue escribiéndose hasta hoy.
