La derrota de O’Higgins ante Deportes Limache dejó al técnico Lucas Bovaglio con pocas cosas positivas para rescatar. El entrenador reconoció que su equipo tuvo un mal comienzo, entregó demasiadas ventajas y terminó pagando caro un primer tiempo en el que quedó 0-2 abajo a los 20 minutos.
Pero además de analizar los aspectos futbolísticos, Bovaglio abordó una situación que había sido planteada después del encuentro: el contraste entre la histórica victoria conseguida ante Boca Juniors y el bajo rendimiento mostrado posteriormente frente a Limache.
El entrenador no descartó que haya existido un componente de relajación.
“No arrancamos bien el partido”
Para Bovaglio, la explicación de la derrota comienza en los primeros minutos del encuentro.
“Creo que el equipo no arrancó bien el partido, con energía baja y cierta desconcentración en algunos detalles; un mal comienzo ante un rival contundente nos costó el partido”, señaló.
O’Higgins recibió los goles de Dylan Escobar, a los 8 minutos, y Jean Meneses, a los 20’, quedando rápidamente en una situación muy compleja.
“Encontrarse a los 20 minutos 0-2 es demasiada ventaja la que otorgamos”, afirmó el técnico.
Bovaglio sostuvo que su equipo no tiene margen para conceder este tipo de licencias.
“Somos un equipo al que no le sobra absolutamente nada como para permitir licencias y no estar en plenitud todo el partido”, explicó.
A su juicio, la falta de coordinación terminó agravando la situación.
“Cuando en los movimientos finos el equipo no está coordinado y paralelamente te van convirtiendo goles, ese mal arranque te condiciona y te cuesta el partido”, agregó.
La sombra del triunfo ante Boca
Una de las reflexiones más llamativas de la conferencia apareció cuando el técnico fue consultado por el contraste entre el triunfo ante Boca Juniors y la posterior derrota frente a Limache.
Bovaglio reconoció que pudo existir un exceso de confianza después de la gran actuación ante el conjunto argentino.
“Creo que hubo un poco de todo; no arrancamos bien el partido y eso es una realidad que vimos todos”, afirmó.
Luego explicó cómo, a su juicio, puede producirse este tipo de situación dentro de un plantel.
“Partidos como contra Boca te generan jugar a tope y dar el máximo, pero la psicología del ser humano muchas veces hace que uno se afloje un poquito creyendo que con lo que tenés te va a alcanzar”, sostuvo.
El entrenador puso énfasis en que O’Higgins necesita que todos sus jugadores estén en un buen nivel para competir con garantías.
“Nosotros somos un muy buen equipo que le puede ganar a Boca cuando todos están en una muy buena versión, pero cuando alguno no está bien, nos puede ganar el que sea”, manifestó.
Bovaglio reconoció que es una situación que ya ha sido conversada dentro del grupo.
“Es algo que hablamos mucho porque no queremos que pase, pero es una conducta difícil de revertir”, señaló.
Un funcionamiento que no apareció
El técnico también explicó algunas de las decisiones tácticas que tomó durante el partido y reconoció que la fórmula que había preparado durante la semana no consiguió trasladarse al encuentro.
Bovaglio había dispuesto que Maturana y Bastián Yáñez actuaran como extremos a perfil cambiado, buscando que se cerraran para asociarse con Brian Rabelo y así liberar el recorrido de los laterales.
“Lo intentamos porque lo habíamos ensayado en la semana y la sociedad se vio muy bien en la práctica del jueves, pero hoy Maturana no lo pudo replicar”, explicó.
Por esa razón, durante el entretiempo decidió modificar la estructura.
“Lo sacamos para poner dos extremos a perfil natural (Joaquín Tapia y Bastián) porque lo que pretendíamos en el primer tiempo no salió”, indicó.
La intención era generar mayor presencia ofensiva por las bandas y posteriormente sumar un “doble nueve”.
“Les dijimos a los chicos que si esto salía bien, a los 15 o 20 minutos pondríamos el ‘doble nueve’ para tener asistencias por fuera”, relató.
El descuento de Luis Pavez a los 62 minutos pareció abrir esa posibilidad.
“Justo hicimos el 2-1 y creíamos que el empate era concreto”, reconoció Bovaglio.
Sin embargo, Gonzalo Sosa marcó posteriormente el tercer gol de Limache y terminó con las posibilidades de reacción.
“Lamentablemente ellos aumentaron la diferencia y se hizo irremontable torcer la historia”, explicó.
“En ese puesto hemos quedado cortos”
La conferencia también dejó una definición importante respecto de la conformación del plantel.
Bovaglio confirmó que llegarán nuevos jugadores y explicó que su incorporación al equipo dependerá de las condiciones en que lleguen.
“Si llega un refuerzo que viene entrenando y activo, puede ser una alternativa potable para el próximo fin de semana; si no está tan bien, nos demandará una o dos fechas acomodarlo”, señaló.
El entrenador apuntó especialmente a las posiciones por las bandas.
“Tenemos que reemplazar a jugadores por banda que nos habían dado muchísimo en esta parte del año y hoy siento que en ese puesto hemos quedado cortos y el equipo se vio disminuido”, afirmó.
Consultado por Lucas Tolosa, jugador de Defensa y Justicia que fue visto en el Estadio El Teniente, Bovaglio evitó confirmar su llegada.
“Quiero ser prudente porque dar un nombre de un jugador que todavía no fue oficializado ni ha firmado contrato me parece apresurado”, respondió.
El técnico reconoció que existen negociaciones con distintos nombres, pero aseguró que esperará la confirmación oficial del club antes de referirse a ellos.
Crítica al rendimiento individual
Bovaglio también fue claro al momento de evaluar el rendimiento colectivo e individual mostrado frente a Limache.
“No podemos otorgar la iniciativa al rival ni arrancar un partido en casa con esa quietud”, sostuvo.
El entrenador afirmó que existen aspectos tanto colectivos como individuales que deben ser corregidos.
“Hay muchas cosas por mejorar y corregir, algunas de funcionamiento y otras individuales”, señaló.
En ese sentido, hizo un llamado a elevar el nivel de los futbolistas que no estuvieron en su mejor versión.
“Hay que levantar rendimientos porque en un equipo de 11 no podemos tener más de dos o tres que no estén bien, ya que así no nos alcanza”, afirmó.
Bovaglio, además, señaló que el partido dejó una consecuencia física, ya que uno de sus jugadores terminó lesionado y, según sus primeras estimaciones, estará “un tiempito afuera”.
La difícil visita al Monumental
La autocrítica llega justo antes de uno de los desafíos más exigentes del calendario. O’Higgins deberá visitar a Colo-Colo el próximo fin de semana.
Bovaglio calificó al conjunto albo como el mejor equipo del campeonato y anticipó la dificultad del encuentro.
“El próximo fin de semana tenemos la visita al mejor equipo del torneo, que obviamente es la visita más compleja que podés tener en toda la temporada, así que no va a ser sencillo”, señaló.
El desafío para O’Higgins será recuperar la concentración y el funcionamiento que el equipo no consiguió mostrar ante Limache.
La derrota dejó al técnico con una conclusión clara: el equipo no puede permitirse volver a comenzar un partido con la intensidad y concentración mostradas ante el cuadro tomatero, menos aún frente a un rival como Colo-Colo.
La tarea, según el propio Bovaglio, pasa por recuperar los rendimientos individuales, corregir aspectos de funcionamiento y conseguir que el equipo vuelva a mostrar la versión que le permitió competir y derrotar a Boca Juniors.
