Fue una celebración sencilla, cercana y cargada de recuerdos. Este sábado 15 de agosto, las puertas de El Rancagüino se abrieron nuevamente para recibir a quienes quisieron acompañar a esta casa periodística en sus 111 años de historia. O’Carrol esquina Campos se llenó de saludos, reencuentros y conversaciones entre generaciones que han compartido, de una u otra manera, el camino de este diario regional.
Como ya es tradición, la jornada tuvo como protagonistas a los amigos de siempre, junto a autoridades, vecinos, colaboradores y representantes de distintos sectores de O’Higgins. Entre abrazos y recuerdos, los invitados compartieron la tradicional torta y el brindis por un nuevo año de vida, en una celebración que volvió a poner en el centro aquello que durante más de un siglo ha distinguido a El Rancagüino, su vínculo con la comunidad.
Uno de los momentos más esperados fue el tradicional cumpleaños feliz que, entre sonrisas y aplausos, fueron apagadas por los más pequeños, protagonistas de una escena que año tras año reúne a distintas generaciones en torno a la historia de este diario.
La tradición de celebrar cada 15 de agosto junto a la comunidad se remonta a 1916, cuando El Rancagüino cumplió su primer año de vida cuando un grupo de amigos llegó hasta las oficinas del fundador Miguel González llevando champaña para brindar por ese primer aniversario. Aquel gesto espontáneo se convirtió con los años en una de las tradiciones más queridas de esta casa periodística: celebrar con las puertas abiertas junto a quienes se sientan parte de El Rancagüino. Y así, 111 años después, la historia volvió a repetirse. Porque más allá de las páginas, las plataformas y las nuevas formas de comunicar, permanece intacto el encuentro con la comunidad que ha acompañado este largo camino.




























