Fotos: Marco Lara
Florindo Núñez Ramos es un destacado contador y administrador de empresas que, desde hace más de 40 años, lidera su propio Estudio Contable y Tributario en Rancagua.
Con él abordamos la importancia de la probidad y de la capacitación constante dentro de las exigencias que plantea esta profesión.
Originario de la zona del Lago Rapel, estudió en Peumo para luego completar su formación en Contabilidad en el Instituto Comercial de Rancagua. Poco a poco incursionó en el mundo administrativo y contable, comenzando con una práctica profesional en la Organización Contable de Sergio Meléndez Aguirre (Q.E.P.D.). Allí debió atender empresas pequeñas y medianas, para posteriormente convertirse en jefe de departamento, lo que al poco tiempo lo llevó a ser jefe de toda la organización. En 1985, debido al alto estrés laboral, decidió independizarse y crear su propia oficina con una cartera inicial de clientes, abarcando las áreas de finanzas, administración, legislación tributaria y laboral, auditoría y contabilidad. «Pasé de ganar 50 a ganar 30», recuerda, en referencia a una apuesta que rápidamente rindió frutos al consolidar su cartera de clientes, algunos de los cuales lo acompañan desde hace más de cuatro décadas.
Hoy, en su estudio asesoran a empresas de diversas áreas de la economía, como el comercio, la industria, especialmente el sector agrícola, y el transporte. A quienes solicitan su asesoría se les realiza una evaluación previa para conocer su situación y determinar si cuentan con un esquema administrativo interno ordenado. Para el profesional, la contabilidad es una herramienta estratégica para la gestión empresarial. «Es la fotografía de la empresa al 31 de diciembre y una herramienta fundamental para que el empresario tome decisiones basadas en cifras reales sobre rentabilidad y costos», explicó. A su juicio, es vital evaluar el control interno de una empresa antes de asesorarla, ya que el desorden administrativo suele ser la causa de quiebras o problemas financieros. «El desorden se produce porque no hay una buena administración ni una adecuada gestión; entonces, la contabilidad viene a apoyar».
ÉTICA PROFESIONAL Y LABOR GREMIAL
Durante años, Florindo Núñez se ha destacado por su trayectoria gremial tanto a nivel regional como nacional, participando en innumerables encuentros, seminarios y organizaciones latinoamericanas de contabilidad. Su labor más conocida la ha desarrollado en el Colegio de Contadores de Chile A.G., donde ha ocupado casi todos los cargos a nivel regional y nacional: tesorero, vicepresidente, secretario nacional y presidente nacional, este último durante el período 2010-2012. En la actualidad, es director del Consejo Regional de O’Higgins.
Según recalcó, para los contadores es fundamental actuar con ética profesional, contar siempre con el respaldo documental y acceder a una capacitación permanente. «Una de las cosas que a mí me apasiona es el perfeccionamiento y estar continuamente participando en seminarios, charlas o congresos, lo que nos va dando un plus en nuestra carrera y nos permite atender bien a los clientes».
A su juicio, el contador que no se capacita difícilmente tendrá un buen desempeño profesional. «Porque si una persona no sabe, no estudia o no se capacita, ¿Cómo va a asesorar bien a un empresario?». Asimismo, sostiene que estar colegiado es sumamente importante y constituye un signo de garantía. Por ello, destaca que el Colegio de Contadores exige capacitación y ofrece esa oportunidad de manera permanente, por ejemplo, en materias complejas como las normas IFRS o la reforma tributaria.
Además, recuerda que fue docente durante cinco años en el Instituto Profesional Santo Tomás de Rancagua, donde transmitió su experiencia y conocimientos. Hoy procura traspasar ese aprendizaje a sus colaboradores y clientes.
Florindo Núñez Ramos incluso incursionó en la política local como candidato a concejal por Rancagua en 2016 y como candidato a consejero regional en 2021, obteniendo una alta votación que no esperaba, considerando que no contaba con experiencia política. Sin embargo, decidió renunciar a su militancia en 2023, sintiéndose desencantado del sistema. Actualmente, asegura sentirse más cómodo en el ámbito técnico y gremial de su profesión, donde prima el trabajo entre pares por sobre las diferencias políticas. Hoy prioriza la confianza de sus clientes y la estabilidad de su equipo de trabajo por encima de la exposición que implican los cargos públicos.

