Gallina Araucana de huevos azules: un patrimonio vivo que vuelve a nuestras tierras

En Huerto Sabor a Tierra, la recuperación de la Gallina Araucana se suma al rescate de semillas, cultivos y conocimientos que forman parte de nuestro patrimonio agrícola.

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Texto y fotografía: Huerto Sabor a Tierra.

Idahue, Coltauco. Hay patrimonios que se conservan en museos, otros en libros y documentos. Pero también existen patrimonios que necesitan seguir creciendo, reproduciéndose y viviendo para no desaparecer.

Ese es el camino que ha elegido Huerto Sabor a Tierra, proyecto agroecológico que durante 14 años ha trabajado en el cultivo, rescate y conservación de distintas especies y variedades vinculadas a nuestra agricultura y a la memoria campesina.

Huerto Sabor a Tierra no solo es cultivo de Tomate Rosado, Consuelda Rusa, Ortiga Europea, Poroto Pallar, Maíz Camelia, Maíz Diente de Caballo o Maíz Kalfü.

Es también una búsqueda permanente por recuperar aquello que la tierra, los campesinos y las generaciones anteriores nos han legado.

Hoy, ese compromiso incorpora un nuevo desafío: la recuperación y conservación de la Gallina Araucana, reconocida por sus característicos huevos azules.

Una gallina que forma parte de la historia agrícola de Chile y que, con el paso del tiempo, ha despertado interés mucho más allá de nuestras fronteras. Sus particulares huevos azules se han convertido en un verdadero atractivo para criadores y amantes de las aves en distintos lugares del mundo. Pero para Huerto Sabor a Tierra el valor de esta gallina va mucho más allá de su color.

ES PATRIMONIO VIVO

Porque detrás de cada huevo existe una historia: genética, selección, reproducción, adaptación al territorio y conocimientos que durante generaciones fueron transmitidos de una persona a otra. Y es precisamente ese concepto el que inspira este nuevo proyecto.

CONSERVAR NO SIGNIFICA SOLAMENTE GUARDAR. SIGNIFICA MANTENER VIVO

Mantener una semilla significa volver a sembrarla. Conservar una variedad significa cultivarla y reproducirla. Y conservar una raza significa permitir que continúe viviendo y dejando descendencia. En este trabajo también existe un profundo vínculo con el territorio.

El valle del Cachapoal posee una larga historia de ocupación indígena y de agricultura. Mucho antes de la agricultura moderna, estas tierras ya estaban habitadas y cultivadas por comunidades que desarrollaron una estrecha relación con su entorno.

Desde este mismo territorio, Huerto Sabor a Tierra busca hoy continuar esa relación con una mirada contemporánea: cultivar, rescatar, conservar y compartir.

DOS PATRIMONIOS VIVOS EN UNA FOTOGRAFÍA

Una fotografía de los característicos huevos azules de la Gallina Araucana junto a los maíces Camelia cultivados en Huerto Sabor a Tierra resume parte de esta filosofía.

Dos elementos diferentes, pero unidos por una misma historia: semillas que se cultivan y animales que se conservan. Ambos representan biodiversidad, conocimiento y memoria.

El Maíz Camelia no es simplemente un cultivo. La Gallina Araucana tampoco es solamente una gallina. Son expresiones de un patrimonio agrícola que merece permanecer vivo.

Y quizás allí está uno de los mayores desafíos de la agricultura actual: mirar hacia adelante sin olvidar aquello que recibimos del pasado.

En tiempos en que el mundo vuelve a interesarse por las variedades tradicionales, las semillas antiguas, la biodiversidad y las razas locales, Chile tiene mucho que mostrar y, sobre todo, mucho que conservar.

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Desde un pequeño rincón de Coltauco, Huerto Sabor a Tierra quiere aportar a esa tarea. Porque el patrimonio no solamente está en nuestros monumentos.

También está en una semilla, en un maíz, en una planta, en una gallina, en un huevo azul y en las manos de quienes todavía saben cómo cultivarlos y conservarlos.

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