El General don Bernardo O’Higgins Riquelme, al mando de la Primera División del Ejército Patriota, llegó a Rancagua varios meses antes de la Gloriosa Batalla del 1 y 2 de Octubre de 1814. Se trataba de los movimientos estratégicos necesarios para buscar la mejor forma de detener el avance del gran Ejército Realista, que venía desde el Sur, al parecer en demanda de Santiago.
El arribo de O’Higgins y sus hombres se produjo el 19 de Agosto de 1814, a Rancagua parecía como punto conveniente para resistir el posible intento del General Mariano Osorio.
Delegados del Gobierno Español, ese mismo día llegaban desde Santiago, enviados por el General José Miguel Carrera, que sería el Comandante de la Tercera División.
