El rugby formativo de la región de O’Higgins vivió una jornada especialmente significativa en San Vicente de Tagua Tagua, donde se desarrolló un Curso de Coaching Nivel 1 para entrenadores, instancia que reunió a participantes interesados en adquirir nuevas herramientas para enseñar y desarrollar este deporte.
La capacitación tuvo un significado especial para el proyecto Olimpo, ya que permitió que integrantes provenientes de sus procesos formativos avanzaran hacia una nueva etapa dentro del rugby: comenzar su preparación como entrenadores.
Jorge Arroyo y Nayarareth Urzúa, provenientes de la Escuela Municipal de Rugby de Rancagua y jugadores de Olimpo, junto a Alejandra Jiménez Droguett, integrante de la Escuela Municipal de Rugby de Coltauco y jugadora de Koltrauco Rugby Club, completaron certificaciones de World Rugby y participaron en esta instancia de capacitación.
El logro representa mucho más que la realización de un curso. Por primera vez, integrantes que comenzaron su camino aprendiendo rugby dentro de estos espacios formativos, posteriormente se desarrollaron como jugadores y hoy comienzan a adquirir las herramientas necesarias para convertirse en entrenadores.
Un proceso que comienza a completar su ciclo
Durante aproximadamente siete años, Olimpo ha desarrollado un trabajo orientado a utilizar el rugby no solamente como disciplina deportiva, sino también como una herramienta de formación, integración y construcción de comunidad.
Este trabajo ha encontrado un importante espacio de desarrollo a través de las escuelas municipales, contando actualmente con el apoyo de la Municipalidad de Rancagua, a través de su área deportiva, y de la Municipalidad de Coltauco, instituciones que han permitido generar espacios para acercar gratuitamente el rugby a sus comunidades.
Esta articulación entre organizaciones deportivas y municipios ha permitido avanzar en un modelo de rugby social, donde el acceso al deporte se transforma también en una oportunidad para generar pertenencia, disciplina, compañerismo, responsabilidad y nuevas posibilidades de desarrollo para sus participantes.
Parte importante del proyecto consiste en que una persona pueda llegar sin experiencia previa, aprender los fundamentos del rugby, integrarse a una comunidad, desarrollarse como jugador y posteriormente encontrar nuevas posibilidades para continuar creciendo dentro de la disciplina.

De aprender rugby a comenzar a enseñarlo
El Curso de Coaching Nivel 1 permitió comenzar a materializar una de las etapas más importantes de ese modelo: ALUMNO → JUGADOR → ENTRENADOR → FORMADOR.
Por primera vez, personas surgidas desde las propias bases están comenzando formalmente su preparación para transmitir a otros aquello que alguna vez ellas mismas comenzaron aprendiendo.
El objetivo a largo plazo es que puedan continuar capacitándose y transformarse también en educadores del rugby, aportando a sus actuales organizaciones y al crecimiento de la disciplina en la Región de O’Higgins y, eventualmente, en otros lugares del país.
Rugby social y trabajo conjunto con los municipios
Uno de los pilares de esta experiencia ha sido acercar el rugby a personas que quizás nunca habrían tenido contacto con esta disciplina de otra manera.
En Rancagua, Olimpo participa en la gestión de la Escuela Municipal de Rugby, desarrollada con el respaldo del área deportiva municipal. En Coltauco, el trabajo realizado junto a la Municipalidad de Coltauco ha permitido igualmente generar una instancia comunal de formación y práctica del rugby.
Estos espacios permiten que niños, jóvenes y adultos puedan acercarse al deporte y comenzar un proceso que no necesariamente termina en convertirse en jugador competitivo.
La posibilidad de formar futuros entrenadores demuestra precisamente la amplitud que puede alcanzar una política de acceso deportivo cuando existe continuidad. Un alumno que ingresa gratuitamente a una escuela municipal puede descubrir un deporte, transformarse en jugador, adquirir experiencia y posteriormente capacitarse para devolver ese conocimiento a su propia comunidad.
De esta manera, el apoyo municipal no solamente permite realizar entrenamientos: puede contribuir a generar nuevos deportistas, entrenadores y referentes deportivos para la región.

El valor de formar entrenadores desde las propias bases
La aparición de nuevos entrenadores resulta especialmente importante para proyectos deportivos que buscan desarrollarse y mantenerse en el tiempo.
Contar con personas formadas dentro de la propia comunidad permite ampliar los equipos de trabajo, entregar continuidad a las escuelas y generar nuevos referentes para niños, jóvenes y adultos.
También permite que el proyecto deje progresivamente de depender de una sola generación de entrenadores. Quienes hoy están aprendiendo a enseñar podrán acompañar mañana a nuevos alumnos y jugadores, algunos de los cuales eventualmente también podrán recorrer el mismo camino. Así comienza a construirse un ciclo capaz de mantenerse y crecer con el paso de los años.
Tres comunas conectadas a través de la formación
La jornada realizada en San Vicente de Tagua Tagua permitió además conectar diferentes experiencias de desarrollo del rugby regional.
Por una parte, participaron representantes provenientes del trabajo realizado en Rancagua y Coltauco. Por otra, San Vicente de Tagua Tagua se convirtió en el punto de encuentro para la capacitación de nuevos entrenadores.
El Curso de Coaching Nivel 1 contó con profesionales vinculados a la Federación Nacional de Rugby de Chile, quienes estuvieron a cargo de entregar conocimientos y herramientas a los participantes.
La actividad fue organizada con el apoyo de Ignacio Niklitschek y la Municipalidad de San Vicente, generando una jornada que permitió continuar fortaleciendo las capacidades humanas necesarias para desarrollar el rugby en la región.
De esta manera, Rancagua, Coltauco y San Vicente de Tagua Tagua aparecen conectadas a través de una misma idea: utilizar el deporte, la formación y la colaboración como herramientas para generar nuevas oportunidades dentro de las comunidades.
“Siempre pensamos que formar jugadores debía ser solamente una parte del proceso. Queremos que quienes llegan a aprender rugby puedan encontrar diferentes caminos para continuar creciendo. Hoy ver que personas que comenzaron como alumnos, luego se transformaron en jugadores y ahora empiezan a prepararse como entrenadores demuestra que ese proceso comienza a funcionar”, comentó José Miguel González, entrenador y gestor del proyecto Olimpo.
Para los representantes de Olimpo, las escuelas municipales y Koltrauco Rugby Club, la jornada marca ahora el comienzo de una nueva responsabilidad: pasar progresivamente de recibir conocimientos a comenzar a transmitirlos.
Después de siete años de trabajo, una parte fundamental del proceso comienza a hacerse visible. No solamente existen nuevos jugadores. Ahora comienzan a aparecer también los primeros entrenadores surgidos desde las propias bases.
Y con ellos se abre la posibilidad de que quienes fueron formados ayer sean quienes ayuden a formar a las nuevas generaciones del rugby de O’Higgins mañana.