Gabriel Rodríguez es un vecino del sector de Doñihue, profesional y dirigente comunitario que utilizaba marihuana como medicina cannábica para paliar problemas de salud. Estuvo detenido durante un mes y, nueve de esos días los pasó en una cárcel de alta seguridad. Esto ocurrió a pesar de tener una cantidad muy baja de cannabis, tres plantas de cannabis y seis en estado de crecimiento era lo que mantenía. La situación lo llevó a perder trabajo y un gran cambio en su vida.
Gabriel enfrentó cuatro años de investigación por parte del Ministerio Público realizándose esta semana su juicio donde, el Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua, lo absolvió por unanimidad del delito de que era acusado: tráfico ilícito de estupefacientes.
Los jueces desestimaron totalmente la tesis de la Fiscalía, estableciendo que Gabriel Rodríguez es un usuario medicinal que hace uso de su derecho en los términos establecidos por la Ley 20.000. La defensora, Aranza Espinoza, sostuvo durante el juicio que el cannabis estaba destinado a fines terapéuticos y presentó antecedentes médicos que acreditaban su tratamiento, incluyendo documentación vinculada a Fundación Daya.
La diputada Ana María Gazmuri valoró la decisión, que nuevamente marca un precedente para acusaciones en contra de personas que ejercen su derecho al autocultivo. “La verdad es que estamos felices; han sido cuatro años que ha durado este procedimiento que ha sido muy traumático para Gabriel, para su familia, para su entorno; cuatro años para por fin tener este fallo. Además fue un fallo unánime, muy contundente, quedando plenamente acreditado que acá nunca hubo tráfico, que las plantas y el cannabis eran para su uso personal en el contexto de su empeño de mejorar su calidad de vida; eso quedó claramente establecido. Hubo aquí, nuevamente, un gran trabajo de la Defensoría Penal Pública, la defensora hizo un trabajo impecable, así que estamos muy felices, sobre todo porque se pone fin a este enorme padecimiento que ha vivido Gabriel y su familia”
Gabriel Rodríguez, usuario de cannabis absuelto por la justicia señaló que este proceso fue bastante doloroso, donde estuvo detenido un mes y que nueve días en una cárcel de alta seguridad. “Fue injusto porque yo tenía una cantidad muy baja de cannabis. Yo quiero para las personas que usamos la medicina cannábica que se haga justicia, que se aclare, que se respete la ley, eso es lo que quiero, que se respete la ley”.
La diputada Gazmuri agregó que resulta urgente que se respete la legislación vigente, así como el fallo del año 2023 del Tribunal Constitucional; que indica que el cultivo para uso personal no es punible. “Es importante brindar certeza jurídica a los pacientes y sus tratamientos, diferenciando claramente el uso personal, medicinal o no, del tráfico de drogas”, aseguró la parlamentaria.
