Mil diecinueve días permaneció privado de libertad un ciudadano haitiano por un delito que finalmente se acreditó que no había cometido. Una serie de pericias encargadas por la Defensoría Penal Pública fueron determinantes para demostrar ante el tribunal la inocencia de Wechelot Doirin, quien fue absuelto del delito de violación.
El ciudadano haitiano fue defendido por Gustavo Herrera, defensor público de Peumo, quien logró acreditar ante el Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua que entre su representado y la denunciante existía una relación sentimental y consentida, pese a la denuncia presentada por la madre de ella.
La decisión del tribunal fue posteriormente ratificada por la Corte de Apelaciones de Rancagua, que desestimó el recurso de nulidad presentado por el Ministerio Público.
Los 1.019 días que permaneció privado de libertad tuvieron consecuencias profundas para Doirin. Durante ese período perdió a su pareja, su trabajo y su permiso de residencia en Chile.
Pese a las consecuencias que debió enfrentar, el ciudadano haitiano valoró el trabajo realizado por la Defensoría Penal Pública, institución que, mediante las pericias y antecedentes presentados durante el proceso, permitió establecer su inocencia y obtener su absolución.
