Los talleres de montaje del Instituto Tecnológico Minero Bernardo O’Higgins, en Rancagua, incorporaron dos tableros eléctricos que fueron utilizados en faenas de Codelco División El Teniente. La entrega fue gestionada por trabajadores y trabajadoras de Salfa Montajes, en coordinación con la Gerencia de Sustentabilidad y Asuntos Externos de la cuprífera.
Los equipos permitirán ampliar las experiencias prácticas de los estudiantes e incorporar contenidos relacionados con la distribución de energía, interpretación y aplicación de diagramas, conexiones eléctricas y medidas de seguridad.
Uno de los tableros tiene una capacidad de 400 amperes, con una barra de 600 y distribución de 160, mientras que el segundo corresponde a un equipo de menor tamaño, de 380 y 220 volts, con capacidad de 63 amperes.
Miguel Jiménez, jefe general de terreno del proyecto de Salfa Montajes en El Teniente, explicó que la iniciativa surgió a partir de una necesidad detectada en el establecimiento.
“Desde El Teniente, a partir de una necesidad que habían detectado en el instituto, nos contactaron y estuvieron muy abiertos a hacer este puente con nosotros. Quisimos participar y entregar estos equipos para que los jóvenes, que en algún momento van a llegar a la gran minería, tengan un aporte directo a los trabajos que ejecutamos a diario”, señaló.
Carlos Fuentes, coordinador de prácticas del Instituto Tecnológico Minero Bernardo O’Higgins de Rancagua, destacó que la incorporación de estos equipos permitirá acercar a los estudiantes a condiciones más similares a las que encontrarán en la industria.
“A pesar de que tenemos talleres de montaje, todos los equipos son en pequeña escala. Con estos tableros, tendrán la oportunidad de experimentar y entender cómo es el mundo real de la industria y cómo se pueden manipular estos equipos”, explicó.
Los tableros fueron optimizados de acuerdo con las normas de seguridad eléctrica aplicables y los estándares exigidos por la minería. Además, profesionales de Codelco prepararon una presentación para el establecimiento sobre los estándares de la Corporación relacionados con el uso de estos equipos y la normativa eléctrica vigente en Chile.
Cristian Gómez, encargado del área eléctrica de Salfa Montajes, resaltó la posibilidad de que los estudiantes conozcan equipamiento que habitualmente no está disponible en establecimientos educacionales.
“En los liceos muchas veces no tienen este tipo de equipos, principalmente por su costo, porque son equipos bastante caros y no son de fácil acceso. Por eso es importante que los estudiantes puedan conocerlos y aprender cómo funcionan”, indicó.
Equipamiento para acercar a los estudiantes a la industria
La entrega busca fortalecer la formación práctica de los alumnos y acercarlos a las condiciones y herramientas que podrían encontrar durante su futuro desempeño laboral, especialmente en el sector minero.
En ese sentido, el nuevo equipamiento permitirá profundizar el aprendizaje de los talleres eléctricos industriales, familiarizar a los estudiantes con instrumentos y herramientas utilizadas en este tipo de instalaciones y reforzar sus conocimientos técnicos.
“Es importante porque los estudiantes se familiarizan tempranamente con equipos que se utilizan actualmente en la industria, generando aprendizaje a partir de la experiencia con herramientas que ocupan los profesionales en terreno”, destacó Carlos Vásquez, de la Dirección de Desarrollo Comunitario de la Gerencia de Sustentabilidad y Asuntos Externos de Codelco División El Teniente.
Para los estudiantes, contar con estos tableros también representa una oportunidad para conocer directamente parte del equipamiento que podrían utilizar durante sus futuras prácticas profesionales y empleos.
José Miguel Barrera, estudiante de cuarto medio de la especialidad de Electricidad, valoró el aporte. “Nos va a ayudar muchísimo para que, al momento de trabajar, estemos preparados para lo que es el trabajo diario en la minería”, comentó.
La iniciativa se enmarca en el trabajo de vinculación que desarrolla Codelco División El Teniente junto a sus empresas colaboradoras con establecimientos educacionales y organizaciones del territorio, con el objetivo de contribuir al desarrollo local.
En este caso, la colaboración apunta a fortalecer la educación técnico-profesional y el capital humano de la región, acercando a los estudiantes a equipamiento, experiencias y conocimientos vinculados directamente con las exigencias de la industria minera.
