Centro de Eventos Los Tres Caminos: 25 años de legado, tradición y futuro

- Con más de dos décadas haciendo de cada matrimonio una experiencia inolvidable, Los Tres Caminos celebra su trayectoria y proyecta nuevos desafíos para seguir siendo el lugar elegido por las parejas.

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El Centro de Eventos Los Tres Caminos cumplió recientemente 25 años de existencia, escribiendo el inicio de cientos de historias de amor. Hoy es el espacio para celebraciones más premiado y preferido de la zona, específicamente en matrimonios. Francisco Mena, actual propietario y director del recinto, repasa la historia familiar detrás de Los Tres Caminos, ligada a la hospitalidad, los cambios en la forma de celebrar y el desafío de proyectarse al futuro. Desde su fundación a manos de Elba del Carmen Lazo, las raíces de este servicio se remontan a casi un siglo atrás. La bisabuela de la familia, Julia del Carmen Valenzuela (Q.E.P.D.), junto a la abuela María Elba Valenzuela (Q.E.P.D.), fundaron hace cerca de cien años el histórico Restaurant La Gloria, ubicado a sólo un kilómetro de donde hoy se levanta el actual recinto.

“Es casi un siglo de tradición familiar vinculada a la hospitalidad. Mi madre inició esta etapa y a nosotros nos ha correspondido cuidarla, transformarla y proyectarla”, explicó Mena, quien hace 13 años les compró el negocio a sus padres por una decisión empresarial, pero también para permitirles una jubilación digna después de años de esfuerzo. “Muchas veces dejamos los grandes homenajes para demasiado tarde. He tenido la posibilidad de mirar a mis padres, acompañarlos y decirles en vida que lo que construyeron tuvo sentido”.

Y como un tesoro preciado conserva una fotografía de ese lugar que representa lo transmitido de generación en generación: “Cuando miro la fotografía del antiguo Restaurant La Gloria, pienso en mi bis abuela y abuela iniciando este proyecto y luego miro lo que existe hoy, y entiendo que ninguna historia como esta se construye individualmente. Cada generación recibió algo de la anterior y agregó su propia parte”.

Y es por eso que hoy siente menos la idea de ser solo el dueño de Los Tres Caminos, sino que más bien siente la responsabilidad de cuidar y proyectar una historia que comenzó mucho antes y espera perpetuar en compañía de su familia, su esposa Mile y sus cinco hijos. “Ellos han crecido viendo esto como parte de nuestra vida familiar. Han visto el trabajo que existe detrás de recibir a otras familias. Es que, más que un negocio, Los Tres Caminos es una herencia en la forma de recibir, de cocinar para alguien, preparar una mesa, preocuparse de que las personas estén cómodas y hacerlas sentir bienvenidas”.

CAMBIOS EN LA FORMA DE CELEBRAR

Sabemos que, a lo largo de este cuarto de siglo, las celebraciones han experimentado profundas transformaciones. Y en Los Tres Caminos lo saben. En el caso de los matrimonios, antes se realizaban de manera mucho más estructurada, con protocolos bien definidos y con gran cantidad de invitados. Por eso debieron cambiar también y prefieren partir preguntando a los novios cómo imaginan que sería su día. Detrás de la decoración, la gastronomía o la producción de su celebración, ellos siguen queriendo celebrar el amor junto a quienes verdaderamente les importan. “Las parejas buscan ahora que su matrimonio tenga identidad y represente quiénes son. Seleccionan más a sus invitados, personalizan cada detalle y valoran mucho la experiencia que compartirán con las personas que realmente quieren”, identifica el representante de Los Tres Caminos.

LA CLAVE PARA MANTENERSE VIGENTES

En estas décadas, Los Tres Caminos ha pasado por buenos y también difíciles momentos, con cambios económicos, sociales y tecnológicos. “Cambió la forma de comunicarnos, de vender y celebrar. También vivimos una pandemia que paralizó nuestra actividad, enseñándonos que nada está asegurado. Pero aprendimos que tradición no significa hacer siempre lo mismo, sino conservar lo que tiene valor y tener la valentía de cambiar lo demás cuando el tiempo lo exige”.

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Según Mena, la clave para seguir es saber escuchar, porque una empresa que deja de escuchar se queda atrás. “A veces pensamos que innovar significa solamente tecnología o infraestructura. Pero también se puede innovar escuchando mejor. Así intentamos conocer a las parejas antes de hablarles de precios, conversamos, recorremos el lugar y tratamos de comprender qué quieren y, especialmente, qué les preocupa para su gran día”.

Es que organizar un matrimonio implica muchas decisiones y, mientras más deba coordinar una pareja por separado, es probable que todo termine siendo muy estresante. Por lo que Los Tres Caminos tiene la misión de hacer de este proceso algo mucho más simplificado. “No queremos que durante meses una pareja tenga que convertirse en productora de su propio matrimonio. Queremos que se sienta acompañada y pueda disfrutar también del proceso previo. Una pareja no busca solamente un lugar bonito o una buena cena, busca por sobre todo tranquilidad”.

También importa la confianza, añade Francisco Mena. Dice que las parejas los prefieren porque estuvieron como invitados en un matrimonio anterior, o porque celebró allí algún familiar, amigo o conocido: “La recomendación construye reputación, que obliga a demostrar nuevamente, con cada pareja, por qué hablaron bien de nosotros”.

MIRANDO AL FUTURO

El desafío de este centro de eventos es hacerlo cada vez mejor. Saben que las personas los recomiendan porque han vivido ya la experiencia in situ de un trabajo bien hecho.  

Mena y su equipo están agradecidos de todas las familias que han dejado huella en Los Tres Caminos. “Muchas parejas que celebraron aquí hace 20 o 25 años hoy tienen hijos grandes. Hay fotografías y recuerdos familiares que comienzan diciendo: ‘ese día, en Los Tres Caminos’”.

El verdadero patrimonio de Los Tres Caminos no está solamente en los jardines o en sus salones, prosigue Francisco Mena; está además en las historias que ocurrieron allí: “Hemos participado quizás de un día en la vida de cada una de esas parejas, pero ellas, juntas, han construido estos 25 años de la nuestra. Por eso este aniversario es, sobre todo, una oportunidad para agradecer y comenzar a escribir el próximo capítulo. La pregunta ahora es cómo serán los matrimonios de los próximos 25 años y qué debemos comenzar a hacer hoy para seguir siendo relevantes entonces”, dice.

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Mientras, quieren seguir perfeccionando la gastronomía, los espacios, la experiencia de las parejas y su forma de acompañarlas.

El antiguo Restaurant La Gloria que levantaron la bisabuela de la familia, Julia del Carmen Valenzuela, junto a la abuela María Elba Valenzuela.
Elba del Carmen Lazo, fundadora de Los Tres Caminos.
Francisco Mena, actual propietario y director del recinto.

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