Empezar a correr tiene una ventaja difícil de discutir: se necesita bastante poco. Un lugar donde hacerlo, algo de tiempo y unas zapatillas. El problema aparece justamente en ese último punto, porque basta buscar un poco para encontrarse con conceptos como amortiguación, drop, estabilidad, retorno de energía y pisada neutra.
La buena noticia es que para comenzar no hace falta transformarse en experto en biomecánica. La elección puede simplificarse bastante si primero pensamos cuánto vamos a correr, dónde lo haremos y qué esperamos de las zapatillas.
Para empezar, la comodidad importa más de lo que parece
Cleveland Clinic recomienda considerar cuatro elementos principales al elegir zapatillas para correr: ajuste, forma de pisar, amortiguación y terreno.
El calzado debería sentirse cómodo desde el comienzo y dejar suficiente espacio para los dedos. Comprar unas zapatillas incómodas esperando que después “se adapten” no suele ser una gran estrategia.
La investigación tampoco respalda demasiado la idea de que exista una zapatilla perfecta para cada tipo de pie. Una revisión publicada en el British Journal of Sports Medicine plantea que la comodidad puede ser uno de los criterios más útiles al momento de elegir.
En otras palabras, si recién empiezas, probablemente no necesitas la zapatilla más sofisticada de la tienda.
¿Qué cambia según la distancia?
Para alguien que está comenzando con sesiones cortas, alternando caminata y trote o preparando sus primeros 5 kilómetros, suele tener sentido buscar un modelo relativamente liviano, cómodo y con amortiguación suficiente para entrenamientos cotidianos.
Entre las zapatillas running disponibles actualmente aparecen, por ejemplo, las Adidas Duramo RC2. Adidas las define como un modelo ligero pensado para acumular kilómetros diariamente, con mediasuela Lightmotion y una suela preparada para pista y calles.
Otro ejemplo son las Nike Revolution 7, orientadas al running en carretera y con una entresuela de espuma diseñada para entregar una pisada suave. Son características que tienen sentido para quienes buscan un modelo de entrenamiento general antes que una zapatilla especializada para competir.
Cuando las distancias empiezan a aumentar hacia los 10K, media maratón o entrenamientos semanales más largos, factores como la amortiguación, el peso y el ajuste adquieren todavía más importancia. Eso no significa automáticamente gastar más, sino elegir pensando en el volumen de uso que tendrá el calzado.
Asfalto y sendero son dos historias diferentes
No es lo mismo correr por calles y ciclovías de Rancagua que hacerlo sobre tierra, piedras y desniveles en un sendero de la Región de O’Higgins.
Para asfalto, Cleveland Clinic recomienda zapatillas relativamente ligeras y con una suela apropiada para superficies regulares. Para trail, en cambio, se buscan dibujos más agresivos en la suela, mayor agarre y protección frente a las irregularidades del terreno.
Una zapatilla puede ser excelente y, al mismo tiempo, no ser la indicada para el lugar donde pensamos utilizarla.
¿Y si también quiero usarlas todos los días?

Aquí aparece otra decisión bastante común. Muchas personas no quieren tener un par para correr, otro para caminar y otro para salir.
Dentro de las zapatillas para hombre existen modelos deportivos y urbanos con enfoques diferentes. En el catálogo actual aparecen alternativas de running como Under Armour Surge 4, Adidas Duramo RC2 y Nike Revolution 7, junto con modelos mucho más orientados al uso cotidiano.
Si la prioridad es correr, conviene partir buscando una zapatilla diseñada para running y después evaluar si su diseño también funciona para el día a día, y no hacerlo al revés.
Cyber Monday puede ser un buen momento para comparar
La decisión toma especial relevancia de cara al Cyber Monday 2026, que se realizará en Chile entre el lunes 5 y el miércoles 7 de octubre.
Como ocurre con otros eventos de comercio electrónico, durante esos días es probable encontrarse con muchos modelos, marcas y porcentajes de descuento compitiendo por atención. Por eso, antes de mirar solamente el precio conviene tener claro el uso que tendrá la zapatilla.
Distancia, terreno, frecuencia de entrenamiento y comodidad son mejores puntos de partida que elegir simplemente el modelo con el mayor descuento.
Después de todo, comenzar a correr ya implica suficiente esfuerzo. Las zapatillas deberían hacer esa primera salida un poco más fácil, no convertir la compra en otra carrera.
