Tras años de constante entrenamiento y destacadas participaciones, enfrenta el reto internacional en las modalidades Street y Park, respaldada por el permanente esfuerzo de su familia. Con solo 16 años y cursando segundo medio en el Instituto San Lorenzo de Rancagua, Cristina Torres Córdova se encuentra ad portas de cumplir uno de los hitos más significativos de su carrera deportiva: participar de un mundial.
Perteneciente al Club Roller Freestyle Santiago y vinculada a la Escuelita 072 de la capital regional, la joven ha consolidado un camino ascendente en el roller freestyle, una disciplina que combina técnica, equilibrio, habilidad y creatividad sobre los patines.
Su historia con los patines comenzó a temprana edad, convirtiendo un juego de infancia en una disciplina competitiva en la que lleva tres años enfocada. Al recordar sus inicios, la deportista relató a El Rancagüino que “me gustó desde que era muy chiquitita, cuando me compraron mis primeros patines. Después fui creciendo, seguí practicando y cada vez me gustaba más. Comencé a competir y ahí descubrí que quería seguir avanzando”.
El camino hacia la cima nacional ha requerido de constantes sacrificios, incluidos viajes y extensas jornadas entre Rancagua y Santiago para entrenar. Todo ese trabajo rindió frutos al posicionarse en el número uno del ranking nacional de su categoría y cosechar triunfos en fechas del torneo nacional.
Al evaluar el significado de clasificar a la cita planetaria, Cristina señaló que “algo por lo que llevo ‘caleta’ de tiempo esforzándome, competencia tras competencia para llegar a un mundial, es muchísimo el esfuerzo. Por eso llegar hasta acá es un gran logro para mí”.

El escenario internacional: Asunción 2026
El Mundial de Roller Freestyle (enmarcado en los World Skate Games en Paraguay) albergará a los mejores exponentes de la disciplina, donde la rancagüina competirá en las modalidades Street y Park en la categoría Junior.
Es más, este viernes –acompañada por otros seleccionados nacionales- viajó hasta la capital del Paraguay para formar parte de la competencia.
Pese a la magnitud del torneo, la patinadora asume el reto con madurez y orgullo por representar al país: “Estamos en un mundial, hay que estar orgullosos de eso no más y seguir avanzando en el deporte”.
No obstante, mantiene intacta su motivación y sus metas a futuro: “Quiero aprovechar toda la motivación que tengo y mejorar en todo lo que pueda, hasta donde esto me permita llegar”.
Con el respaldo de su familia, su ciudad y el objetivo claro, Cristina Torres Córdova prepara sus patines para llevar el nombre de Rancagua y de Chile a lo más alto en Paraguay.