Juvenal Arancibia/ Marcela Catalán
Un nuevo capítulo surge ahora en el escándalo de abusos sexuales a menores, protagonizado por el hermano marista Abel Pérez. Y es que el religioso habría dejado tierras incaicas tras permanecer meses allá, tomando un avión con destino nacional el miércoles 30 de agosto de este año. Se presume que su objetivo es ponerse a disposición de la justicia nacional. No obstante, se desconoce su paradero exacto. La información fue revelada en exclusiva a Diario El Rancagüino por el periódico La República de Lima, cuyos reporteros obtuvieron un certificado del tema emanado por la Superintendencia Nacional de Migraciones del Perú.
El medio extranjero también consultó a los maristas en Perú sobre el motivo de la partida del hombre. Sin embargo, consignan que no les habrían dado razones acerca de su abrupta salida. Desde comunicaciones de la Congregación Marista de Chile, garantizaron no manejar antecedentes al respecto.
En 2010, Abel Pérez le confesó los abusos sexuales a su superior provincial -los que ascenderían a 14 casos-. Acto seguido, la institución lo destinó a labores administrativas sin contacto con menores. Tras su relevación, por primera vez el 23 de noviembre de 2013, el religioso viajó a Perú. Allí permaneció hasta el 5 de diciembre del mismo año, volviendo a Chile en ese momento. Luego regresó a la nación inca el 19 de julio de 2014, retornando acá el 25 de julio. Eso hasta el 3 de marzo de 2017, cuando de nuevo cruzó la frontera para establecerse allá hasta el recién pasado 30 de agosto.

