(Fotos: Héctor Vargas). Cada 30 de agosto, el tranquilo pueblo de Pelequén, se transforma en un gran lugar de devoción, donde miles de fieles provenientes de todas partes de Chile y del extranjero llegan a agradecer a Santa Rosa de Lima por los favores concedidos.
Este es el caso de la familia Quinteros Faúndez de Puente Alto, quienes hace 30 años se acuerdan de Santa Rosa de Lima ya que mejoró al padre de familia, Manuel Quinteros, de un accidente cardiovascular por lo que llegan a agradecer por su salud. “Hace muchos años que venimos, dejamos de venir por la pandemia. La manda la pago por una enfermedad que me dio y me hablaron de ella, de Santa Rosa, un amigo que me dio una estampita a quien le tengo mucha fe. Me dio una trombosis (ACV) y podría haber quedado con secuelas y me mejoré”, comenta Manuel Quinteros acompañado de su esposa Rosa Faúndez.
Es así que han sido muchos quienes desde distintas localidades de la región y de otros lugares han peregrinado al santuario de Pelequén -en la comuna de Malloa- donde es venerada la imagen de la primera santa que dio a la iglesia nuestra tierra americana.
Allí, miles de fieles de distintos puntos del país se congregan en esta localidad perteneciente a la comuna de Malloa a agradecer a la santa patrona. Y es que la decisión de partir hacia un santuario es una confesión de fe rotunda, el caminar es un canto de esperanza, y la llegada, un encuentro de amor.
Al llegar a un santuario, la mirada del peregrino se deposita sobre una imagen que simboliza la ternura y cercanía de Dios contemplando el misterio en una vivencia profunda a través sencillos signos: una vela encendida, una oración musitada, una lágrima, una sonrisa, todo expresa confianza y esperanza cierta para quienes llegan al espacio religioso que cada 30 de agosto, de madrugada, abre sus puertas para recibir a los más de 300 mil peregrinos que acuden con toda la fe descalzos, llevando velas o una ofrenda florales para agradecer a la santa patrona.
TODO VUELVE A LA NORMALIDAD
Este año la festividad se realiza sin restricciones y para corroborar que todo estuviera en orden y dispuesto para que se desarrolle de la mejor manera, es que autoridades regionales llegaron hasta el santuario. En el lugar el delegado presidencial Fabio López, dijo que “se han dispuesto todos los servicios por parte de Carabineros en coordinación con el municipio, en conjunto con el Ministerio de Transporte y con la concesionaria”.
La autoridad, recalcó en “hacer un especial llamado a los conductores que manejen atento a las condiciones del tránsito, hay letreros colocados en ambos sentidos de la ruta respecto a la cantidad de peregrinos que se encuentran transitando desde y hacia Pelequén. A los peregrinos tomar la medida de seguridad, hidratarse, que usen bloqueador, transitar con chaleco reflectante y a los conductores a conducir con extrema precaución, atentos a las condiciones del tránsito, no mirar el teléfono, no distraerse porque no queremos lamentar ninguna desgracia en esta festividad religiosa ampliamente conocida”.
Respecto al despliegue policial, el general de la Sexta Zona de Carabineros, Max Jiménez, indicó que “Como Carabineros hemos desplegado todos nuestros medios y con contingente de la región y que nos viene a cooperar desde la Escuela de Suboficiales del grupo Concepción y también el personal de control de público desde Talca para poder reforzar y apoyar los servicios preventivos que realizamos en el evento religioso”.
En este sentido, el Jefe de la Sexta Zona sentenció que “hasta momento está tranquilo, se espera todavía el pick de peregrinos que transitan por las vías. Es muy importante reforzar que quienes transitan por las bermas lo hagan con un chaleco reflectante para que sean visibles, y también hace un llamado a los conductores que entiendan que en este sector hay peregrinos que están trasladando por la vida pública y que viene con un sentido de fe a hacer sus botos, que por favor reduzcan la velocidad. Vamos a tener un control exhaustivo de las carreteras”, dijo.
LLAMAN A CAMBIAR LAS VELAS POR ALIMENTO NO PERECIBLE
En tanto, el rector santuario de Santa Rosa de Pelequén, padre Juan Carlos Piña, expuso “queremos invitar a los peregrinos que vengan con confianza, porque las autoridades han hecho el mejor de los esfuerzos para dar seguridad y hacer una boinita fiesta”, dijo dando a conocer que para el acompañamiento espiritual el santuario ha dispuesto de “un equipo de 25 sacerdotes que están atendiendo, 17 diáconos y un equipo de 80 laicos en tareas del equipo de servicio”, además de la presencia diaria de Monseñor Guillermo Vera que ha compartido con los feligreses que han llegado hasta Pelequén.
No obstante, el padre Juan Carlos Piña, hizo un especial llamado a los fieles a cambiar el aporte de velas por alimentos no perecibles “la velita es expresión y signo de fe, pero cuando son tantas llega a ser peligroso, entonces el llamado es haga lo que hacía Santa Rosa, que no prendía tanta velita y de lo poco que tenía para comer en su despensa, parte importante de ello, lo sacrificaba para los pobres. Entonces si usted cambia la manda de velas o flores por alimento, Santa Rosa va a quedar muy contenta, porque este año hemos trabajado en una despensa familiar abierta para todas las familias necesitadas que estamos atendiendo mensualmente y eso gracias a que los peregrinos han entendido el sentido de cambiar la manda”, subrayó.
“Y a los que pagan en dinero por favor ajústelo, porque el peso se ha desvalorizado, ya que con eso nos da la posibilidad de mantener el Santuario bien cuidado para recibir a todos los peregrinos”, invitó el padre Piña.
LOS HORARIOS
Para quienes quieran asistir, el santuario se encuentra abierto desde las 8:30 a 21:00 horas; y durante esta jornada de miércoles 30 de agosto -en horario especial- se realizarán eucaristías desde las 06:00 horas a las 19:00 horas cada una hora. A las15:30 horas de hoy miércoles, por las calles de Pelequén, se desarrollará la procesión de Santa Rosa. Mientras que a las 16:30 horas en la planicie central del santuario, habrá un esquinazo en honor a la Santa.
El jueves 31 de agosto, en tanto, habrá misa a las 11:00 horas y en horario especial online a las 09:00, 10:30, 12:00 y 17:00 horas, mismos horarios paras el viernes 01 de septiembre. El sábado 02 y domingo 03 septiembre, día del término de la celebración, habrá eucaristía a las 09:00, 10:30, 12:00 y 17:00 horas.
ALGO DE HISTORIA
La santa nacida en 1584 bajo el nombre de Isabel Flores de Oliva, murió en 1617 a los 31 años y en sus años de vida atendió necesidades espirituales de los indígenas, negros y enfermos. En 1671 fue canonizada por el papa Clemente X.
Según la leyenda, después de la guerra con la Confederación Perú-Boliviana, un oficial chileno viajaba a su hogar cerca de Nancagua junto a un “cholito” de Perú para el servicio doméstico. En el camino quedaron empantanados en el caserío llamado Pelequén.
Recibieron el auxilio de una lugareña, doña María Terán, quien albergó al peruano que tenía fiebre tifoidea. Ante los requerimientos de la dueña de casa, el peruano descubrió el tesoro que guardaba en un arcón de madera: la milagrosa imagen de Santa Rosa de Lima, su coterránea. A ella pidieron ambos por la salud del enfermo, quien al día siguiente amaneció totalmente recuperado.
La noticia corrió entre los vecinos que de inmediato fueron a conocer la imagen a quien imploraron diversos favores. Recuperado el peruano, dejó su imagen querida a la que le hicieron una gruta donde acudieron más personas a pedir favores y a pagar mandas.
Las autoridades eclesiásticas decidieron que la imagen se instalara en la sede parroquial de Malloa. Sin embargo, según cuenta la tradición, más se demoraban en trasladar la imagen en que apareciera de vuelta en Pelequén, lo que llevó a las autoridades de la época a establecer esta localidad como lugar de veneración a Santa Rosa de Lima.
El primer templo en su honor fue una capilla rural que fue creciendo hasta convertirse en el actual santuario. Además, se fueron construyendo casas, trazando calles, surgiendo así el nuevo pueblo de Pelequén en torno al santuario y el antiguo caserío quedó con el nombre de Pelequén Viejo.
El santuario, como tal, existe en el lugar hace más de cien años, espacio religioso que cada 30 de agosto acoge a millares de peregrinos que con toda la fe de distintos puntos de Chile llegan a venerar a Santa Rosa.











