Dentro de las actividades preventivas impulsadas por la Defensoría Regional de O’Higgins, está la realización de charlas sobre responsabilidad penal adolescente (RPA) que las que los profesionales ofrecen en establecimientos educacionales de la región.
Esta vez, fue el turno de los estudiantes de séptimo y octavo básico del colegio Manso de Velasco de la capital regional, quienes se informaron sobre qué es la Justicia Penal, cuál es la labor y quienes conforman el sistema penal, desde qué edad son responsables de sus actos ante la ley y qué situaciones «normalizadas» son constitutivas de delitos.
La actividad fue escuchada atentamente por alumnos y educadores, quienes además pudieron aclarar una serie de dudas relacionadas con la temática. Anteriormente se habían realizado dos charlas en el Liceo José Gregorio Argomedo de San Fernando para los alumnos de primero y segundo medio. Con ejemplos cotidianos y entretenidas intervenciones de los estudiantes, se habló sobre la responsabilidad penal adolescente.
En grupos separados, primeros y segundos medios del establecimiento participaron en la actividad. En el lugar el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Eduardo Marchant, solicitó a la Defensoría Regional acompañarlo, para realizar allí dos charlas sobre responsabilidad penal adolescente a los alumnos de primeros y segundos medios del citado liceo, que cuenta con un matrícula cercana a 500 niños y jóvenes desde primero básico hasta el último curso de la enseñanza secundaria.
Ambos grupos se mostraron muy participativos durante la exposición, que estuvo a cargo de la defensora pública juvenil, Daniela Larraguibel, de la unidad regional de Estudios, quien con muchos ejemplos de la vida cotidiana y citando algunas causas complejas que le ha tocado representar, dio a entender a los alumnos que verse involucrado en un delito es mucho más fácil de lo que pueda creerse.
HASTA POR MALA SUERTE
Así lo entendió el estudiante David Espinoza, quien comentó que «uno cree que su servicio público es para gente mala o delincuente, pero con lo que ustedes exponen, cualquiera -hasta por mala suerte- se puede ver comprometido en un tema judicial».
Y efectivamente, ese es el primer objetivo de estas intervenciones escolares: hacerles entender a las y los estudiantes que una mala decisión, un consejo mal entendido, un mal manejo de impulsos o, a veces, hasta la mala suerte, pueden vincularlos a un acto castigado por la justicia penal.
Daniela Larraguibel les explicó cómo funciona el proceso penal, cuáles son los derechos de los niños, niñas y adolescentes frente a la justicia penal y, por supuesto, las labores que cumple la defensa pública en caso de representarlos judicialmente.
