Este 2025, en Diario El Rancagüino nos preparamos con meses de anticipación para celebrar un nuevo aniversario. Este viernes 15 de agosto cumpliremos 110 años de vida y como ya es tradición, a las 11:45 horas comenzaremos con la ceremonia oficial en nuestras oficinas de calle O’Carrol esquina Campos, pleno centro de Rancagua.
Fiel a una costumbre que se remonta a más de un siglo, esta celebración será sencilla e informal, pero cargada de historia y simbolismo. Las puertas de la casa periodística se abrirán de par en par para recibir a todos los que deseen compartir un trozo de torta, un brindis y un momento de conversación. Esta singular tradición nació al cumplir un año de vida, cuando un grupo de amigos llegó espontáneamente con champaña para brindar por el primer año del diario de Miguel González Navarro, sin invitaciones formales. Desde entonces, quien se sienta amigo de El Rancagüino es siempre bienvenido. Más que una simple fecha, este día se ha transformado en un verdadero ritual para reafirmar el compromiso con los ideales plasmados por su fundador en 1915: el amor por la ciudad, la provincia, la región y la patria.
Este viernes estaremos acompañados de diversos de emprendedores y emprendedoras de la zona con stands de promoción, para comercializar sus productos sin antes ofrecer degustaciones a los presentes. Ellos son María Elena Espinosa de “Mercado Patagónico” con productos gourmet, variedad de quesos mantecosos, miel multi floral, aceite de oliva extra virgen, entre otros, o Andrea Caro de “Postres Gourmet Rancagua” dedicada a la creación de postres para eventos, regalos, cumpleaños o matrimonios. También encontraremos a Claudia Troncoso de “Clode dulce y salado” con banquetearía nacional e internacional, además de Paula Figueroa y Germán Muñoz, con su Cervecería Chacayes.
Respecto a la ceremonia propiamente tal, esta consiste en dar a los presentes los saludos más protocolares, recibir las palabras de autoridades presentes y escuchar las palabras del director de El Rancagüino, Alejandro González Pino.
Además, estrenaremos un documental inédito realizado por El Rancagüino TV y dirigido por Hernán Silva Mella, que contará la historia de nuestro medio de comunicación en voces de su propia gente y de antiguos colaboradores. Destacará entre líneas, una llamativa y sorprendente intervención cultural dedicada a uno de los personajes más importantes de la ciudad, a cargo de nuestros amigos de Emporio 18.
Para agasajar a todos quienes asistan para saludarnos, tendremos sorpresas y regalos mediante sorteos, con la entrega de premios donados por agrupaciones de emprendimiento como la Agrupación de Artesanos Típicos de Rancagua y Agrupación La Tribu. El resto será sorpresas y gratos momentos entre amigos, así es que no podemos adelantar nada más. Quedan todos invitados.

UN LEGADO DE INFORMACIÓN Y CERCANÍA
Desde su fundación el 1 de agosto de 1915 por el joven rancagüino Miguel González Navarro, quien abrió una pequeña oficina y montó un rudimentario taller de imprenta para publicar el semanario “La Semana”, El Rancagüino ha crecido exponencialmente. Lo que comenzó con cuatro tímidas hojas y se distribuyó por primera vez el 15 de agosto de 1915 en la Plaza de Los Héroes, hoy llega a millones de lectores en un multiformato que incluye su tradicional diario en papel, versión electrónica, redes sociales y sitio web, cuyas cifras de lectores y seguidores siguen creciendo.
Este medio regional alberga en sus páginas la historia de Rancagua, sus alegrías y penas más dolorosas, y el devenir de generaciones de habitantes de las 33 comunas de la Región de O’Higgins. El Rancagüino ha sido testigo y protagonista de luchas ciudadanas por el progreso, como la construcción de carreteras, y sueña con futuros proyectos como el paso Las Leñas o el metro entre Rancagua y Machalí.
El director de El Rancagüino, Alejandro González Pino, ha enfatizado que mantener los principios fundacionales de amar la región y su gente, y luchar por el progreso, es una gran responsabilidad que recae en las nuevas generaciones del equipo. La tradición de celebrar cada 15 de agosto es un recordatorio de que el periodismo, sin importar cuán moderno y digital se vuelva, sigue siendo un oficio humano, hecho por personas y para personas, y que respetar las tradiciones es cuidar la identidad del medio y de la región.
