La esperanza que hace unas semanas se materializaba en una visita a una moderna planta de viviendas industrializadas, se transformó este jueves en una manifestación cargada de frustración en las afueras del Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU) de O’Higgins.
Los trabajadores del comité “Héroes de la Salud”, que reúne a funcionarios del Hospital Regional y de centros de salud municipales, alzaron la voz para denunciar lo que consideran injusticias, trabas burocráticas y un “sesgo político” que amenaza con destruir su única oportunidad de acceder a una vivienda propia.
Los funcionarios de salud alzando pancartas y cánticos, contrasta radicalmente con el optimismo que rodeaba al proyecto hace unos años y que es uno de los emblemas del Plan de Emergencia Habitacional en la región. Lo que se presentaba como una iniciativa innovadora y eficiente, hoy está estancada, y la paciencia de sus beneficiarios agotada.
¿PROMESAS INCUMPLIDAS?
La presidenta del comité, Cintia Báez, explicó que “La manifestación es por el no cumplimiento de un oficio que fue mandado el 29 de agosto, donde había excepciones para nuestras familias”, declaró. Según relató, a pesar de haber cumplido con todas las exigencias impuestas por la institución, el proceso ha sido un calvario. “Desde que llegamos al Serviu ha sido todo injusto. Hemos tropezado con piedras, nos han dicho una y otra cosa, lo hemos hecho todo correcto (…) hasta el día de hoy el Serviu y desde que entró este proyecto, ha sido todo nefasto para nosotros”, sentenció Báez.
El problema práctico que entrampa la postulación es que, de un total de 118 cupos, les faltan sólo dos familias por completar el listado. Aunque buscaron y encontraron familias vulnerables con el 40% de registro social -como se les pidió- acusa que la institución volvió a encontrar resquicios para rechazar a algunas de ellas, obstáculo se siente como una bofetada para un grupo que estuvo en la primera línea durante la crisis sanitaria.
“Dimos la cara en la pandemia (…) para algunas cosas nosotros somos ricos, para otras cosas somos pobres sin dinero”, expresó con impotencia, reflejando la difícil situación de muchos miembros que son madres solteras, viven de allegados o destinan gran parte de su sueldo a pagar arriendos.
Acompañando a los manifestantes estuvo la diputada Marcela Riquelme, quien ha apoyado el proyecto desde su gestación en 2019. La parlamentaria fue tajante al describir la paradoja que enfrentan estos trabajadores “Son demasiado ricos para las instituciones públicas y son muy pobres para los bancos. Por lo tanto, no tienen opciones reales de postular a una vivienda que no sea por esta vía”.
Riquelme apuntó directamente a la burocracia central como la responsable del estancamiento “Tenemos un oficio del 29 de agosto para evaluación de nuevamente de lo mismo. Llevamos ya dos meses de evaluación. Un señor que se llama Carlos Araya, que no contesta el teléfono, que no contesta los WhatsApp tampoco”, denunció.
Pero sus acusaciones fueron más allá, sugiriendo motivaciones políticas detrás de las demoras “Aquí hay un sesgo, sin duda, un sesgo de discriminación hacia los funcionarios de la salud. Aquí hay un sesgo de discriminación política”, afirmó. Para sostener su punto, comparó la lentitud de este proceso con otros proyectos que, según ella, avanzan con sospechosa rapidez “Hay proyectos que pasan y en dos meses son aprobados (…) con EPS que son corruptas, que han sido sancionadas (…) Sin embargo, sus proyectos siguen siendo aprobados de la mano de otros parlamentarios”.
SE AGOTA EL TIEMPO
La urgencia de la protesta tiene dos plazos fatales. Primero, el comité necesita postular en noviembre. “Si no pueden postular en noviembre, vamos a tener que esperar el gobierno que llegue y esperar otro año más”, explicó Báez; y el segundo, y aún más crítico, es que el Plan de Emergencia Habitacional, que ampara este proyecto, finaliza en diciembre de este año, lo que podría dejar la iniciativa en el aire.
Esta tensa realidad choca con la narrativa oficial que el Minvu promovía donde daba cuenta que el proyecto se destacaba por su enfoque innovador, basado en la construcción de viviendas industrializadas, una tecnología que promete optimizar tiempos y elevar la calidad. Hoy, los “Héroes de la Salud” exigen que el Ministerio cumpla su palabra.

Director regional de SERVIU O’Higgins, Omar Gutiérrez: “El Ministerio no ha rechazado la solicitud, lo que ha pedido es complementar antecedentes”.
El director regional de SERVIU O’Higgins, Omar Gutiérrez, informó que el proyecto habitacional inicialmente concebido bajo el Programa Especial para Trabajadores debió reorientarse al Fondo Solidario de Elección de Vivienda (subsidio DS49), debido a que las familias no pueden acceder a créditos hipotecarios.
Gutiérrez señaló que esta modificación requiere excepcionalidades que deben ser autorizadas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo “El Ministerio no ha rechazado la solicitud, lo que ha pedido es complementar antecedentes y en eso estamos trabajando”, explicó.
Frente a la preocupación de las familias, el director afirmó “Conversamos con la familia para tranquilizarla con su molestia. No nos complica que se manifiesten de un derecho del pueblo, el comité entiende que le estamos respaldando, pero tenemos que hacer las cosas de acuerdo a la normativa, a las facultades legales que el Ministerio y para hacer las cosas bien nos han pedido información complementaria”, indicó.
Asimismo, anunció que este lunes se realizará una mesa técnica junto a la entidad patrocinante para reunir los documentos requeridos por el equipo técnico del Ministerio “Hemos trabajado en conjunto con las familias de manera permanente, el lunes vamos a hacer una mesa técnica con la entidad patrocinante que tiene que proporcionar la nueva información que está solicitando el equipo técnico del Ministerio de la División de Política Habitacional, entonces como esa facultad está en el Ministerio, la única forma de solucionar el problema es ir por los conductos que la norma establece”.
