Fotos: Nico Carrasco
La empresa ME Elecmetal Planta Rancagua finalizó con éxito los cursos de capacitación ofrecidos este año, en una iniciativa que busca fortalecer el desarrollo integral de familiares de sus colaboradores. En su décimo año de funcionamiento este programa continúa incrementando su número de participantes. En 2025 se ofrecieron módulos como Repostería Navideña, dictado por Pamela Fredes; Técnicas en Masajes a cargo de Elizabeth Paredes, y Manicure Profesional relatado por Rebeca Regalado, cada uno con diez sesiones en total, y ejecutado en un nuevo convenio con la OTEC Sodec.
Sus directivos aseguran que el programa se ha transformado en algo mucho más profundo y con resultados mucho mayores de lo que esperaban. Así lo resaltó Rodrigo Ogalde, Gerente Gestión de Personas ME Elecmetal Sudamérica. “La visión de la compañía es estar alineados con el desarrollo integral del trabajador y de sus más cercanos: su familia. Es un programa bonito, una capacitación tras la cual sus participantes obtienen desarrollo, crean redes y mejoran su autoestima. No solo ha generado emprendimientos exitosos, sino que ha ayudado a las participantes a sentirse más valoradas y reconocidas”, indicó Ogalde.
Por su parte, Glorines Vera, líder de compensaciones y estructura de la Gerencia de Gestión de Personas de ME Elecmetal, destacó que el programa se amplía ahora a esposas, parejas, hijos, hijas, y madres o padres de los trabajadores. «Este año culminaron los cursos 47 familiares de trabajadores. Es que cada año vemos a más inscritos, vemos gente nueva y otras que se repiten los niveles». La organización de los cursos se basa en oficios que puedan generar ingresos y ahorro a las familias, previo a una encuesta realizada para elegir a los más votados.
Una de las alumnas y esposa de un trabajador, Kayu Ruiz, lleva tres años integrando el programa de capacitación. El primero que cursó fue de Repostería, el segundo de Manicure y este año optó al de Masajes. Enfatizó que la iniciativa es muy destacable “ya que aquí armamos comunidad y la empresa se preocupa de las personas que están detrás de los trabajadores, es decir, sus familias. Así se fortalecen lazos porque más que entregar herramientas para emprender, entregan una nutrición emocional. Porque si la familia está bien, por ende, el trabajador también lo estará”.
La relatora del curso de Manicure, Rebeca Regalado, apreció que la sororidad de estas mujeres- en su mayoría dueñas de casa-conlleva a muchas a resaltar lo emocional. “Darles un espacio donde puedan ser creativas y sean ellas mismas y se olviden del resto de la rutina, crea un espacio muy sano donde llegamos a crear un vínculo muy bonito”, reveló.





