Con el propósito de fortalecer el servicio pastoral y la comunión entre quienes ejercen el Diaconado Permanente, se realizó el encuentro de la Coordinación Diaconal de la Diócesis de Rancagua, instancia en la que se presentó oficialmente a los nuevos coordinadores que animarán el trabajo del cuerpo diaconal durante el período 2026–2028.
El equipo quedó conformado por el diácono Héctor Soto Molina, de la parroquia San Juan Evangelista de San Vicente de Tagua Tagua, como coordinador diocesano; el diácono Héctor Ramírez Jirón, de Santa Cruz, como secretario general; y el diácono Francisco Soto Rivera, de Pichidegua, como tesorero general. Sigue siendo su asesor el padre Ernesto Castro.
Tras asumir este servicio, el diácono Héctor Soto destacó que uno de los principales desafíos será fortalecer la formación permanente de los diáconos. En ese sentido, explicó que la intención es generar instancias de encuentro al menos dos o tres veces al año para profundizar en la espiritualidad y en el servicio propio del ministerio diaconal. “Queremos continuar con la formación permanente de todos los diáconos de la diócesis y avanzar también en algunos desafíos pastorales, como la elaboración de rituales comunes que nos permitan celebrar en comunión las distintas liturgias, especialmente en celebraciones como funerales y servicios pastorales”, señaló.

Retiro Diaconal
Como parte de este camino, la nueva directiva organizará el retiro del cuerpo diaconal, que se realizará entre el 1 y el 3 de mayo de 2026 en la Casa de Retiro Alvernia, ubicada en San Francisco de Mostazal. Éste contará con la predicación de monseñor Horacio Valenzuela, quien abordará temas como la espiritualidad diaconal y las bases bíblicas del Diaconado Permanente.
Desde la coordinación se invitó especialmente a que los diáconos participen junto a sus esposas, destacando que el servicio diaconal se vive también como vocación familiar dentro de la vida de la Iglesia. Las inscripciones para el retiro estarán abiertas hasta el 20 de abril.
