La Resurrección de Jesús marcó una jornada especial para los fieles católicos en todo el mundo, en el marco de la Semana Santa 2026, una de las fechas más relevantes del calendario religioso.
En Rancagua y en las distintas comunas de la Diócesis, la celebración de la Vigilia Pascual y la tradicional Misa de Gloria convocó a una alta participación de la comunidad en parroquias y capillas, consolidándose como una de las principales actividades religiosas del fin de semana.
Durante la tarde y noche del sábado, cientos de fieles llegaron hasta los distintos templos para ser parte de esta ceremonia, considerada la celebración litúrgica más importante del año para la Iglesia Católica, al conmemorar la Resurrección de Cristo.
Un ejemplo de esta masiva participación se vivió en el Santuario de Schoenstatt de Rancagua, donde la comunidad se reunió para vivir la liturgia, en una escena que se replicó en diversos puntos de la región de O’Higgins.
La Vigilia Pascual en Rancagua se caracteriza por su profundo simbolismo, representando el paso de la oscuridad a la luz. En este contexto, uno de los momentos centrales fue la bendición del Fuego Nuevo, realizada en el exterior de los templos, dando inicio a la celebración.
Posteriormente, se encendió el Cirio Pascual, símbolo de Cristo resucitado como “Luz del Mundo”, desde el cual los asistentes encendieron sus propias velas, en un acto de recogimiento, fe y renovación espiritual.
Las actividades de Semana Santa en la Región de O’Higgins se desarrollaron con normalidad y en un ambiente de respeto, reafirmando la importancia de estas tradiciones religiosas en la comunidad local.










