Una vez que el juez argentino Darío Herrera pitó el término del partido, la algarabía en Rancagua se dejó sentir de inmediato. Cientos de hinchas salieron a las calles de la ciudad en sus vehículos, o a pie y con bandera en mano, para festejar la clasificación del Capo de Provincia a la siguiente instancia de la Copa Sudamericana.
Es más, con el paso de los minutos, gran parte se concentró a los pies del monumento a Bernardo O’Higgins, en el corazón de la Plaza de los Héroes, para abrazarse y celebrar el logro conseguido por el equipo que dirige técnicamente Lucas Bovaglio.
Además de la alegría por avanzar en el campo internacional, grandes y chicos, agradecieron a los futbolistas de este equipo por cortar una racha de 46 años sin conseguir triunfos fuera de la frontera. Por eso, el dejar en el camino a Millonarios de Colombia, para muchos, fue considerado como una hazaña en la historia de la institución y la ciudad.













