Fotos: Marco Lara
Vecinos de Villa Galilea D, en Rancagua, celebran hoy la instalación de un sistema de alarmas comunitarias gracias al financiamiento de $3.833.825 entregados por el Gobierno Regional y su Consejo Regional de O’Higgins, a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) 8% Comunitario 2025.
En materia de seguridad pública, la iniciativa nace de las necesidades de la comunidad, que busca disminuir la sensación de inseguridad y fortalecer la organización vecinal. El proyecto beneficia a 91 familias, abarcando a un universo de al menos 364 personas.
Al respecto, el Gobernador Regional, Pablo Silva Amaya, felicitó a esta directiva vecinal y dijo que es fundamental que los vecinos estén organizados. “Estos proyectos de alarmas comunitarias se complementan muy bien con los de cámaras de vigilancia y recuperación de espacios públicos. Dan seguridad y permiten que los vecinos estén conversando y se conozcan. Estamos convencidos de que mejoran mucho la seguridad del sector y la calidad de vida. En este caso, se complementan con el trabajo del municipio y sus equipos de seguridad”, opinó.
En total, son 23 cajas sonoras que se ubicaron cada tres a cinco casas de la villa. Cada familia cuenta con un control o dispositivo que posee dos botones: el A para delitos relacionados con la seguridad y el B, utilizado para emergencias médicas o incendios.

“VECINOS UNIDOS Y PROTEGIDOS”
El presidente de la Junta de Vecinos de Villa Galilea D, Pablo Maldonado Molina, indicó que este proyecto se adjudicó tras postular durante tres años, por lo que agradeció al Gobierno Regional por ser muy abierto y dispuesto a colaborar con la postulación. “Es una obra muy importante para nuestra comunidad, y sin ellos no lo podríamos haber hecho realidad. Si bien es cierto que la delincuencia es mayor, esto nos permite tener un granito de arena y contar con un poco más de tranquilidad”.
El dirigente vecinal explicó que, en total, la villa tiene 145 casas y la alarma se instaló en 91 de ellas. Señaló que el proceso fue largo y que se realizó un “puerta a puerta” para incluir a todos los vecinos, pero en algunas viviendas, dice, no salió nadie o no hubo respuesta. “Ahora, si quieren sumarse al sistema, deberán asumir un costo, como pagar al técnico y el control para enlazarse. Para la comunidad que postuló dentro del plazo fue totalmente gratuito”.
Ahora, como junta vecinal, quieren ir por las cámaras de seguridad, “lo que sería un plus para las alarmas comunitarias. Si no viene por un fondo regional, lo haremos con la municipalidad”, añadió Maldonado.
Finalmente, el administrador municipal de Rancagua, Pedro Pablo Miranda, también concuerda en que el éxito de estas iniciativas reside en la articulación lograda entre vecinos, municipio y Gobierno Regional. Además, mencionó que la organización social es muy importante. “Ver cómo las organizaciones se pueden articular y pueden conseguir proyectos es un incentivo. Esto es una sinergia de buenas voluntades que permite otorgar un mecanismo de respuesta y activa la convivencia en comunidad. Si no compartimos lo que nos sucede, la sensación de inseguridad es mayor. Además, articula una reacción rápida frente a un eventual delito con la Dirección de Seguridad Pública Municipal y nuestras policías”.






