A varios días del paso del sistema frontal que afectó a la zona centro-sur del país, la emergencia eléctrica continúa en Pichilemu. Según informó la Compañía General de Electricidad (CGE), 1.838 clientes permanecen sin suministro eléctrico, mientras en algunos sectores los cortes ya superan los cuatro días.
La prolongada interrupción del servicio ha generado preocupación entre los vecinos y motivó un despliegue de autoridades regionales, además de duras críticas por parte del alcalde de la comuna, quien aseguró que los problemas con el suministro son recurrentes y no obedecen únicamente a las condiciones climáticas.
Autoridades fiscalizaron la emergencia
Hasta Pichilemu llegaron la seremi de Energía de O’Higgins, Alejandra Avendaño; el delegado presidencial provincial de Cardenal Caro, Patricio Arenas, y el director regional de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Felipe Lerzundi.
Las autoridades inspeccionaron la subestación eléctrica de la comuna y recorrieron algunos de los sectores más afectados por los cortes de energía.
Durante la visita, la seremi destacó la importancia de resguardar a los usuarios más vulnerables y llamó a informar oportunamente las interrupciones del suministro.
Asimismo, reiteró la importancia de que las personas electrodependientes estén inscritas tanto en los registros de la SEC como en los de las empresas distribuidoras, con el fin de recibir atención prioritaria durante este tipo de contingencias.
Compensaciones para los afectados
La autoridad recordó que CGE anunció una compensación extraordinaria de $40.000 por pérdida de alimentos, beneficio que no requiere presentar boletas o comprobantes de compra.
Además, explicó que la legislación vigente contempla compensaciones automáticas para los clientes afectados por interrupciones prolongadas del suministro, las que se reflejan posteriormente en la cuenta de electricidad.
Alcalde acusa un problema permanente
El alcalde de Pichilemu, Roberto Córdova, sostuvo que la situación vivida durante el sistema frontal evidencia un problema estructural del servicio eléctrico en la comuna.
La autoridad señaló que, aunque sostuvo reuniones con representantes de la SEC y de CGE, no alcanzó a reunirse con la seremi de Energía durante su visita.
Al evaluar el desempeño de la empresa distribuidora fue categórico.
«Más allá de lo que ellos digan, CGE presta un mal servicio durante todo el año en la comuna».
Agregó que los problemas no responden únicamente al invierno o a las lluvias.
«Mientras sea CGE la que entregue el servicio en Pichilemu, vamos a seguir teniendo estos problemas».
El alcalde también informó que solicitó formalmente a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles investigar el desempeño de la empresa y aplicar sanciones si corresponde.
CGE explica el origen de la falla
A través de un comunicado, CGE informó que la interrupción del suministro se originó por una falla en una línea de media tensión ubicada en el sector Puente Negro, correspondiente a uno de los dos alimentadores que abastecen a toda la comuna.
La empresa indicó que activó sus protocolos de emergencia y desplegó brigadas especializadas para localizar y reparar la avería.
Paralelamente, realizó maniobras operacionales para transferir carga al alimentador disponible, lo que permitió recuperar el servicio para una parte importante de los clientes afectados.
Sin embargo, al cierre de esta edición, la compañía informó que 1.838 clientes continuaban sin suministro eléctrico, mientras los equipos técnicos seguían trabajando para normalizar completamente el servicio.
CGE aseguró además que ha mantenido coordinación permanente con las autoridades comunales y regionales durante toda la emergencia.
Persisten las críticas
Aunque el sistema frontal ya dejó atrás sus principales efectos meteorológicos y la comuna retomó gradualmente la normalidad, la prolongada interrupción del suministro mantiene el malestar entre los afectados y las autoridades locales.
Desde el municipio insisten en que la solución pasa por mejorar la calidad del servicio eléctrico de manera permanente, especialmente antes de la llegada de nuevos eventos climáticos.
