Cómo evitar enfermedades por alimentos tras las lluvias: experta UOH advierte sobre mayor riesgo de hepatitis A
Las intensas precipitaciones, inundaciones y eventuales cortes de agua o electricidad pueden aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. Una académica de la Universidad de O'Higgins entregó recomendaciones para prevenir infecciones como la hepatitis A y proteger la salud de las familias durante este periodo.
Las lluvias que han afectado a la zona central del país durante las últimas semanas no solo han dejado consecuencias en la infraestructura y la conectividad. También generan condiciones que pueden favorecer la contaminación del agua y de los alimentos, incrementando el riesgo de enfermedades gastrointestinales si no se adoptan medidas de prevención.
Así lo advirtió la académica del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3) de la Universidad de O’Higgins, Dra. Claudia Foerster, quien explicó que las inundaciones, el desborde de cauces y las interrupciones en el suministro de agua potable pueden facilitar la propagación de agentes infecciosos.
Mayor riesgo de hepatitis A
La especialista explicó que una de las enfermedades que puede aumentar su riesgo de transmisión en este tipo de escenarios es la hepatitis A.
«La hepatitis A se transmite por la vía fecal-oral, principalmente al consumir agua o alimentos contaminados, o por una higiene inadecuada de las manos. Después de inundaciones, este riesgo aumenta cuando el agua utilizada para preparar alimentos se contamina o cuando estos entran en contacto con aguas servidas», señaló la Dra. Foerster.
La académica agregó que algunos alimentos requieren especial cuidado, especialmente aquellos que se consumen sin cocción o con una preparación mínima.
«Los mariscos crudos o insuficientemente cocidos, las frutas y verduras que se consumen frescas y los alimentos altamente manipulados presentan un mayor riesgo si no se preparan bajo condiciones higiénicas adecuadas», indicó.
Recomendaciones para manipular alimentos de forma segura
La especialista enfatizó que la mejor herramienta para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos sigue siendo mantener adecuadas prácticas de higiene y manipulación.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
Consumir únicamente agua potable, embotellada o hervida, manteniendo la ebullición entre uno y tres minutos.
Cocinar completamente carnes, pescados y mariscos.
Lavar cuidadosamente frutas y verduras con agua potable y, cuando sea posible, pelarlas antes de consumirlas.
Sanitizar las verduras de hoja con una solución de cloro doméstico apto para desinfección, sin perfumes ni detergentes, siguiendo siempre las indicaciones de la autoridad sanitaria.
Lavar frecuentemente las manos con agua y jabón, especialmente antes de preparar alimentos y después de ir al baño. Si no existe disponibilidad de agua potable, el alcohol gel puede utilizarse de manera temporal, siempre que las manos no estén visiblemente sucias.
Limpiar y desinfectar mesones, utensilios y todas las superficies que entren en contacto con los alimentos.
Atención a los alimentos tras un corte de electricidad
Otro de los riesgos habituales durante los sistemas frontales son los cortes prolongados de energía, que pueden comprometer la conservación de los alimentos refrigerados.
«Si un refrigerador permanece sin energía durante varias horas, algunos alimentos pueden alcanzar temperaturas que favorecen el crecimiento de bacterias. En esos casos, es recomendable desechar carnes, pescados, mariscos, lácteos y preparaciones perecibles que hayan permanecido por largo tiempo sin refrigeración», explicó la académica.
Finalmente, la investigadora llamó a mantener estas medidas mientras persistan las condiciones derivadas de las lluvias.
«La inocuidad alimentaria comienza en el hogar. Mantener una adecuada higiene de manos, utilizar agua segura, cocinar completamente los alimentos y evitar el consumo de productos que puedan haber estado expuestos a la contaminación son medidas simples que reducen significativamente el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos», concluyó.