
La delincuencia mantiene en alerta a los comerciantes de avenida Illanes, uno de los tradicionales polos comerciales de Rancagua. Peluquerías, cafeterías, restaurantes, amasanderías, almacenes y pequeños emprendimientos denuncian una creciente sensación de inseguridad debido a la reiteración de robos que han afectado al sector durante las últimas semanas.
Los locatarios aseguran que han debido reforzar las medidas de seguridad de sus negocios mientras esperan una mayor presencia de Carabineros y patrullajes preventivos por parte de Seguridad Pública Municipal.
Uno de los hechos más graves ocurrió esta semana y tuvo como víctima a la estilista Marisol Carmona, cuyo salón fue violentamente atacado durante la noche. Los delincuentes provocaron daños estructurales, sustrajeron equipos y productos profesionales y uno de ellos permaneció escondido al interior del inmueble cuando la familia llegó al lugar.
«Perdimos entre $12 y $15 millones»

Todo comenzó luego de una actividad abierta al público organizada el domingo por la tarde, en la que la peluquería compartió espacios con la cafetería MC para un encuentro de coleccionistas de autos Hot Wheels.
Tras cerrar el local, Marisol regresó a su domicilio. Cerca de las 22:00 horas recibió una alerta de la empresa de seguridad por activación de sensores. Al revisar las cámaras creyó ver a su hijo trabajando en el computador, por lo que inicialmente descartó un robo.
Sin embargo, pronto advirtió que la imagen estaba congelada.
«Vi a mi hijo exactamente en la misma posición donde yo lo había dejado horas antes. Ahí entendí que era la imagen congelada de las cámaras y le dije: ‘Se metieron a robar a la peluquería'».
Su hijo acudió de inmediato al lugar y encontró la chapa destruida, vidrios quebrados, protecciones removidas y el local completamente desordenado.
Según relata la estilista, al ingresar descubrieron que uno de los delincuentes permanecía escondido en el segundo piso y portaba un arma blanca.
«Ellos se metieron y el tipo estaba escondido en un clóset. Se les tiró encima con un cuchillo. Entonces lograron encerrarlo en la sala de masaje del segundo piso».
El sujeto fue reducido por familiares de la víctima y permaneció retenido cerca de dos horas mientras esperaban la llegada de Carabineros.
«Como una hora y media, casi dos horas estuvimos con el tipo esperando que llegara Carabineros. Nos decían que solamente tenían tres carros y había cinco asaltos en ese momento».
Marisol indicó que el detenido tendría alrededor de 20 años y que, según la información que recibió, registraría cerca de 20 detenciones anteriores.
Las pérdidas incluyen maquinaria de estética, herramientas de peluquería y productos profesionales.
«Entre productos, máquinas, herramientas y todos los daños estamos hablando de entre $12 y $15 millones como mínimo».
Pese al duro golpe económico, afirmó que continuará atendiendo a sus clientes reforzando las medidas de seguridad.
El hallazgo de decenas de llaves genera preocupación

Tras la detención del presunto autor, otro hecho incrementó la preocupación de comerciantes y vecinos.
Según Marisol Carmona, entre las pertenencias del detenido fueron encontradas entre 14 y 20 llaves, todas identificadas con distintas direcciones.
«Todas estaban marcadas con direcciones específicas. Después que publiqué lo ocurrido mucha gente me escribió diciendo ‘esas llaves son de mi casa’ o ‘esas son de mi departamento’. Todo eso quedó en manos de Carabineros».
El hallazgo despertó inquietud entre los residentes del sector, quienes temen que puedan corresponder a llaves sustraídas durante otros delitos.
«Vivimos en una incertidumbre permanente»

A pocos metros del salón funciona el local gastronómico Los Hornitos del Ché, cuyo propietario, Máximo García, también fue víctima de un robo durante la madrugada siguiente.
Los antisociales ingresaron tras violentar el acceso principal y sustrajeron mercadería, provocando pérdidas cercanas al millón de pesos.
Más allá del daño económico, García asegura que el principal impacto es la sensación permanente de inseguridad.
«Uno se siente un poquito inseguro respecto a lo que está pasando acá en el sector durante la noche. No hay una seguridad. Vivimos en una incertidumbre permanente y arriesgando nuestra vida, porque somos nosotros quienes llegamos al local y podemos encontrarnos de frente con un delincuente».
El comerciante sostiene que durante las noches existe escasa vigilancia preventiva.
«Estamos preocupados por la inseguridad que existe en la zona. Son varios los locales afectados con robos. No tenemos una paz ciudadana, no tenemos un plan cuadrante. El día del robo de la señora Marisol tuve que ir personalmente a buscar a Carabineros porque pasó una hora y no llegaban».
A su juicio, la demora en la respuesta favorece la sensación de impunidad.
«Me llama la atención la tranquilidad con que actúan. Rompieron la reja e ingresaron por el frente del local. Parece que saben que no existe un resguardo suficiente».
Finalmente, hizo un llamado a reforzar la seguridad en el sector.
«Todos los negocios pagamos nuestros impuestos. Lo único que pedimos es un poco más de resguardo. Este mes ha sido muy complicado».
Los comerciantes coinciden en que avenida Illanes mantiene una intensa actividad comercial durante gran parte del día, por lo que consideran urgente fortalecer la presencia policial, incrementar los patrullajes preventivos de Seguridad Pública Municipal y mejorar la iluminación, con el fin de frenar la seguidilla de robos que afecta a este tradicional sector de Rancagua.
