Catorce vehículos, cuyo valor comercial conjunto alcanza los $300 millones, fueron recuperados durante un operativo desarrollado por la Sección Especializada de Encargo y Búsqueda de Vehículos y Personas (SEBV) de Carabineros O’Higgins, en coordinación con la Fiscalía de Flagrancia Regional.
Las diligencias se extendieron entre el 21 de julio y el 5 de agosto y se concentraron en Rancagua, Rengo, Graneros y Mostazal. El procedimiento permitió recuperar 12 camionetas, SUV y furgones, además de dos motocicletas, y detener a 11 personas.
Uno de los antecedentes que marcó la investigación fue la procedencia de los vehículos. Trece mantenían encargo por robo en la Región Metropolitana y uno en la Región de O’Higgins.
Una dinámica que comienza a llamar la atención
El jefe de Zona de Carabineros O’Higgins, general Guillermo Boule Guichacoi, señaló que durante las diligencias se ha observado una modificación en las dinámicas relacionadas con estos vehículos.
“Se ha podido apreciar un pequeño aumento en la forma de poder guardar los vehículos en la región”, afirmó la autoridad policial.
La declaración instala una interrogante sobre el papel que estaría cumpliendo Cachapoal en el ocultamiento de vehículos robados, particularmente aquellos que mantienen encargos vigentes en la Región Metropolitana.
Por ahora, sin embargo, las autoridades no establecen que exista una estructura única detrás de los casos detectados. La Fiscalía y la SEBV mantienen abiertas las diligencias para determinar si los detenidos forman parte de una misma organización y cuál era el destino que pretendían dar a los móviles.
Entre las posibilidades que se investigan está su eventual reventa o utilización en otros ilícitos.

Once personas detenidas
Las diligencias permitieron detener a 11 personas, diez de nacionalidad chilena y una extranjera.
Las capturas se concretaron a medida que avanzaban los procedimientos y se ejecutaban las distintas incautaciones en las comunas de Cachapoal.
El despliegue estuvo a cargo de la unidad especializada de Carabineros, en coordinación con la Fiscalía de Flagrancia Regional, y busca establecer no solo quiénes mantenían los vehículos, sino también qué vínculos podrían existir entre los distintos casos.
La investigación apunta a las redes detrás de los robos
El seremi de Seguridad Pública de O’Higgins, Nicolás Muñoz, destacó el trabajo desarrollado por Carabineros y la Fiscalía y sostuvo que el procedimiento representa una acción destinada a perseguir estructuras criminales, recuperar bienes y reforzar el control territorial.
La autoridad enfatizó que la investigación busca avanzar más allá de la recuperación de los vehículos y llegar a las redes vinculadas al robo, la receptación y la comercialización de estos móviles.
En la misma línea, el delegado presidencial (s) de O’Higgins, Luis Arturo Zúñiga, valoró el trabajo coordinado entre las instituciones y destacó el compromiso de perseguir y llevar ante la justicia a quienes vulneran la seguridad de la comunidad regional.
“El procedimiento del día de hoy es un ejemplo concreto de una política de seguridad que busca perseguir estructuras criminales, recuperar bienes y devolver el control del territorio a las personas”, expresó el delegado subrogante.

