
Este sábado 15 de agosto, El Rancagüino estará de cumpleaños. Nuestra casa periodística cumplirá 111 años al servicio de la comunidad, informando de manera veraz, oportuna y cercana a toda la Región de O’Higgins.
Y como dicta la costumbre, queremos celebrarlo como siempre: con las puertas abiertas.
A eso del mediodía, nuestras oficinas de O’Carrol esquina Campos recibirán a todos quienes quieran acompañarnos en este nuevo aniversario. Será una ceremonia sencilla, sin protocolos excesivos, pero cargada de historia y simbolismo. Habrá un pedazo de torta, un brindis y, sobre todo, un momento para conversar y encontrarnos con quienes, día tras día, trabajan para llevar hasta sus hogares y dispositivos la información de nuestra región.
Por eso, querido lector, usted ya lo sabe: si desea acompañarnos, lo esperamos este sábado 15 de agosto, a las 12: 00 horas, en nuestras oficinas de O’Carrol esquina Campos. No se necesitan invitaciones formales. Venga como es, con la misma cercanía y espíritu con que nos lee cada día.
Esta tradición, que se remonta a más de un siglo, tiene un origen humilde, pero significativo. Según cuentan los más viejos, cuando el diario cumplió su primer año de vida, el 15 de agosto de 1916, su fundador, Miguel González, no tenía nada especial preparado. Sin embargo, un grupo de amigos llegó con unas botellas de champaña y, sin protocolo alguno, improvisó un pequeño pero sentido brindis.
Así nació una costumbre que, desde entonces, se ha mantenido: no se cursan invitaciones formales; quien se sienta amigo de El Rancagüino es siempre bienvenido.
Mucho ha cambiado desde aquel 1915 en que Miguel González imprimió la primera edición. Seguramente, jamás imaginó que El Rancagüino tendría hoy más de 2 millones de visitas mensuales en su página web o miles de seguidores en redes sociales. Tampoco pudo prever que, en pleno siglo XXI, hablaríamos de inteligencia artificial, de noticias que circulan en segundos por todo el planeta y de herramientas digitales capaces de redactar, diseñar o incluso imitar voces y rostros.
Pero entre tantas transformaciones, hay algo que no cambia ni cambiará: el valor de nuestras tradiciones.
Las tecnologías podrán facilitar el acceso a la información, acelerar procesos y abrir nuevas posibilidades. Sin embargo, hay gestos, ritos y encuentros que pertenecen al alma de una comunidad y que ninguna pantalla podrá reemplazar. El saludo en persona, el apretón de manos, el brindar mirándose a los ojos: esas son experiencias que no se descargan ni se reproducen en formato virtual.
Celebrar cada 15 de agosto en nuestras oficinas no es solo una costumbre. Es también un recordatorio de que el periodismo, por muy moderno y digital que se vuelva, sigue siendo un oficio humano, hecho por personas y para personas.
Y en ese sentido, respetar y cuidar nuestras tradiciones es también cuidar nuestra identidad como medio y como región.
Porque así como valoramos las herramientas del presente, sabemos que la historia se construye con memoria. Y en esta memoria viva, el brindis de cada aniversario representa también un compromiso: seguir informando con la misma cercanía que nos ha acompañado durante más de un siglo, mirando hacia el futuro sin olvidar de dónde venimos.
Este sábado cumplimos 111 años. Y, como siempre, queremos celebrarlo con ustedes.
Los esperamos.
