Un espacio de diálogo y reflexión sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en la vida cotidiana, la educación y las relaciones humanas sostuvieron estudiantes de educación superior con el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, durante un conversatorio realizado este martes 25 de agosto en la sede Rancagua del Instituto Profesional Santo Tomás.
El encuentro, organizado en el marco de la Semana de Santo Tomás, tuvo como tema central la encíclica Magnifica Humanitas, del Papa León XIV, y su relación con el pensamiento tomista. La actividad permitió acercar el contenido de este documento a la realidad de los jóvenes y abrir una conversación sobre los desafíos que plantea el acelerado desarrollo tecnológico.
Durante el conversatorio, monseñor Vera destacó las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial, pero invitó a los estudiantes a mirarla también con sentido crítico, especialmente frente al riesgo de que el uso de la tecnología termine debilitando los vínculos entre las personas.
En ese sentido, el obispo puso el énfasis en la necesidad de que los avances tecnológicos no desplacen dimensiones esenciales de la vida humana, como el amor, el servicio, la solidaridad y la preocupación por el otro.
La actividad fue moderada por Daniela Aránguiz, estudiante de Psicopedagogía, y contó además con la participación de Osvaldo Arriaza Urzúa, director de Formación e Identidad de Santo Tomás Rancagua.
El capellán de la institución, presbítero Robinson Piña, valoró especialmente la posibilidad de contar con el obispo diocesano y generar este encuentro con los estudiantes, destacando la capacidad de monseñor Vera para “aterrizar” sus contenidos a la vida cotidiana y estudiantil.
El sacerdote también relevó la pertinencia de abordar la Inteligencia Artificial, considerando que se trata de una herramienta cada vez más presente en el ámbito académico y laboral. El desafío, explicó, está en reconocer tanto sus beneficios como los riesgos asociados a su utilización.

Un diálogo con los estudiantes
Más que una exposición, la jornada se convirtió en una instancia de conversación directa entre el obispo y los jóvenes. Al finalizar la reflexión inicial, los estudiantes pudieron plantear sus inquietudes y preguntas relacionadas con la tecnología, la educación, la vida cotidiana y los valores que deben orientar el desarrollo de la sociedad.
El diálogo permitió abordar así una pregunta que atraviesa la reflexión de Magnifica Humanitas: cómo aprovechar los avances tecnológicos sin perder de vista aquello que hace propiamente humana la vida de las personas.
La actividad concluyó con la entrega de un reconocimiento a monseñor Guillermo Vera por parte de Santo Tomás, en agradecimiento por su participación y por el diálogo sostenido con los estudiantes de la institución.
