A través de un comunicado de prensa, el rector de la Universidad de O´Higgins, Rafael Correa, denuncia lo que califica como un grave hecho del que habrían sido víctimas estudiantes de salud de la casa de estudios regional.
El escrito señala que «en la tarde del viernes en Rancagua, en el contexto de una manifestación pacífica, un grupo de estudiantes de la escuela de salud fue sometido a un vejatorio control de detención en la vía pública. Sin mediar provocación, se detuvo a las y los estudiantes y se destruyeron los insumos médicos que portaban».
El rector explica que «los estudiantes de la Escuela de Salud han participado en las manifestaciones apoyando y atendiendo a las personas afectadas por la violenta acción de las fuerzas policiales, a los heridos por perdigones, gas pimienta, golpes y bombas lacrimógenas. Su participación es de cuidado y asistencia a los demás, portando delantal blanco y elementos que les permiten hacer primeros auxilios. Sin embargo fueron tratados como delincuentes por la policía, sin que hubiera ninguna justificación».
«Quiero expresar un profundo y decidido rechazo a estas acciones. Me preocupa enormemente la seguridad de la ciudadanía, y en especial, de nuestras y nuestros estudiantes, señala el rector Rafael Correa
El comunicado asegura que directivos de la universidad tomaran contacto con las autoridades regionales y policiales, «e iniciaremos este lunes las acciones legales que correspondan para que se investiguen estos graves hechos».
La declaración pública termina asegurando que «nada justifica el uso indiscriminado de la fuerza para reprimir a la ciudadanía. La Universidad de O´Higgins espera ser un agente de paz y unidad de la región. Los ciudadanos y ciudadanas pueden confiar en que haremos todo lo posible por contribuir al bienestar de la comunidad, a la defensa de sus derechos y a la paz social».
