La mañana de este martes el reloj marcaba las 09:05, cuando el ex alcalde Rancagua, Juan Ramón Godoy, ingresó a la segunda jornada del juicio oral que se lleva en su contra. Tranquilo y con una croquera en sus manos, se preveía que luego de casi un año y siete meses de silencio, tiempo en el que ha estado en prisión preventiva, se iba a referir a las imputaciones en su contra. Junto a él estaba el también imputado, Javier Cornejo, quien al igual que Godoy había decidido hablar sobre las imputaciones que le afectan.
Finalmente Juan Ramón informa que su determinación era hablar, siendo invitado al estrado, eso sí, debió dejar su croquera en la que tenía algunos apuntes. Sin poder comunicarse con su defensa inició la narración de lo que a su juico han sido tres años muy duros y complejos. Sus primeras palabras fueron asegurar que siempre ha declarado en la investigación con el fin de esclarecer los hechos, así como también con el reconocimiento de algunos de ellos, recalcando que hay otros que no corresponden a la verdad. Recordó la fecha que asumió como alcalde, en plena pandemia, época en la que adujo había que reactivar una serie de temas en la ciudad.
Rápidamente pasa a referirse sobre adjudicaciones y licitaciones supuestamente irregulares, las que aseguró son imputaciones falsas, ya que aseguró que hubo procesos administrativos dentro del municipio y la Corporación que se elaboraron como corresponde, bases que asegura existieron, las mismas que se venían utilizando desde hace 10 años, con una dirección jurídica que entregaba informes para seguir procesos, una dirección de control que indicaba lo que se podía hacer y, lo que no, responsabilidades que asegura están en el proceso administrativo.

SU ORIGEN RANCAGUINO
Sin tener un relato preestablecido, ya que se iba acordando de las imputaciones que le afectan a medida que avanzaba la mañana, se refirió a las relaciones de amistad que tenía con quienes se adjudicaban licitaciones o tratos directos. Apeló a su origen rancagüino, con una infancia, estudios y cargos públicos ejercidos en la capital regional. Esto -aseguró- hizo que conozca a muchas personas, entre ellos a contratistas vinculados a lo público, añadiendo que en el desarrollo del juicio dará a conocer su relación con cada uno de ellos.
Argumentó que estas relaciones con contratistas no tenían nada que ver con que pudiesen o no postular a licitaciones, ya que muchos postularon anteriormente. Por ejemplo, indicó que a Javier Cornejo lo conoce desde hace 10 años, por el deporte y relaciones de amistad, asegurando que hubo transferencias de dinero y compra de vehículos que se realizaron antes de asumir como alcalde. Descartó sobornos, reconociendo el uso de tarjetas que no eran de su propiedad, pero que nunca lo vio con maldad o delito.
Descartó de plano que en algún momento haya instruido no cobrar multas, así como que intervino para modificar procesos administrativos. Respecto a su relación con Diego Barba, adujo que lo conoció el año 2015, quien era proveedor y postulaba a licitaciones en las que recalcó no hubo intervención de él en los procesos. Si bien reconoció la compra de un vehículo debido a que no era sujeto a crédito, en ello argumentó Godoy que nunca hubo afán de ocultamiento, firmando el respectivo pagaré. También recordó los pasajes para viajar a un evento deportivo fuera del país, el que era un viaje personal, descartando que la génesis de ello tenga que ver con tratos.
Sobre su relación con Carlos Rodríguez Cajas, señaló que lo conoce desde hace varios años. Con el conversó la necesidad de tener un plan de reciclaje en la ciudad. Fue así como se implementa el proyecto que presentó Rodríguez, ya que por ley se debía cumplir. De este modo se hicieron los tratos directos y licitaciones que obtuvo Rodríguez Cajas. Reconoció que este último realizó trabajos en su casa, así como le pagó arriendos todo en contexto de amistad. Esto debido a que Godoy había tenido una separación de pareja y, le era urgente, tener donde vivir.

NEGÓ LAVADO DE ACTIVOS
En relación a la compra de una vivienda en la comuna de Doñihue, aseguró que nunca hubo lavado de activos. Este inmueble fue comprado por Daniel Salazar, eso sí, Godoy tuvo la intención de comprarlo, pero no obtuvo un crédito hipotecario. Finalmente este negocio no se concretó y Salazar recibió de vuelta los dineros que había entregado. También descartó delitos tributarios, aduciendo que sólo fueron de recursos que no se declararon a tiempo, sin ánimo de delito o, evadir impuestos.
Fue en este momento que Juan Ramón Godoy hace una pausa en su relato, para luego indicar que ha enfrentado este proceso con dignidad, que le ha causado un gran daño personal, que no ha tenido privilegios durante estos 20 meses en el Complejo de La Gonzalina. En medio de lágrimas y una voz quebrada, recordó a su familia, en especial a una de sus hijas, quien asegura ha sido expuesta de forma injusta. Incluso sostuvo que se intentó no poder verla, lo que tuvo que revertir judicialmente. Finalmente agradeció la oportunidad de ser escuchardo,. Señaló esperar “que la justicia actúe como corresponde”.
PREGUNTAS DE LA FISCALIA
Tras su exposición, fue el turno del fiscal, Nicolás Núñez, quien realizó una serie de preguntas al ex alcalde. Comenzó preguntándole por las fechas en las que asumió sus cargos públicos, sus responsabilidades y funciones como jefe de la Cormun, licitaciones que terminaban con su firma, así como si en algún momento consultó si podía haber conflictos de interés con proveedores del municipio con los que tenía vínculos de amistad. Ante esto, Godoy respondió que de acuerdo a la ley vigente, la amistad no cabía dentro de un conflicto de interés. “Eso fue lo que me informaron”, sostuvo Godoy.
