Fotos: Marco Lara

Una profunda inquietud existe entre autoridades comunales, voluntarios y vecinos del sector nororiente de Rancagua, ante el riesgo que podría enfrentar la continuidad operativa de la Séptima Compañía de Bomberos, luego de una serie de hechos delictivos registrados en su entorno inmediato, situación que ha afectado la seguridad del cuartel y la tranquilidad de quienes realizan turnos nocturnos.
El alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, calificó los hechos como “totalmente condenables” y aseguró que se trata de un escenario que “nos preocupa a todos”. En ese contexto, recordó que la Séptima Compañía es una institución nacida desde la propia iniciativa vecinal, con casi 20 años de historia, creada para responder al crecimiento del sector nororiente de la ciudad.
“En ningún caso vamos a permitir que esa compañía cierre. Es una alerta por lo ocurrido y no podemos entender la poca sensibilidad de quienes roban a una institución formada por voluntarios que se han sacado la mugre por la comunidad”, sostuvo el jefe comunal, reconociendo, además, la preocupación de los bomberos que deben cumplir guardias nocturnas bajo condiciones de riesgo.
Agliati destacó la labor histórica de dirigentes vecinales que impulsaron la creación del cuartel, mencionando a la fallecida Isolina Jerez, fundadora honoraria, y a Julia Jiménez, reconocida líder social del sector, subrayando el estrecho vínculo entre la compañía y la comunidad local.
El alcalde explicó que el municipio mantiene un compromiso permanente con el Cuerpo de Bomberos de Rancagua, mediante la entrega anual de subvenciones, las cuales continuarán el próximo año. Además, se están adoptando medidas inmediatas de seguridad en el sector que rodea el cuartel.
Entre estas acciones, Agliati incluyó el refuerzo de patrullajes preventivos municipales, en coordinación con Carabineros, y el trabajo directo con los vecinos para optimizar la vigilancia comunitaria. Asimismo, el municipio dispuso un plan para mejorar e incrementar la iluminación en un callejón y un sitio eriazo colindante al cuartel, considerados puntos vulnerables, reemplazando luminarias antiguas y fortaleciendo la cobertura lumínica del lugar.

Una medida extrema

El Superintendente de Bomberos de Rancagua, Raúl Montecinos indicó que los robos a este cuartel se han venido presentando desde el mes de septiembre, donde se han hurtado material de un carro bomba y que actualmente se encuentra en reparación mayor.
Mencionó Montecinos, que la Séptima Compañía cuenta con unos 35 bomberos, de los cuales 20 son activos, y considera como “una medida extrema” en caso de que se decida el cierre de esta sede de los bomberos, y trasladar la Compañía a un sector mucho más seguro, y lógicamente la dotación y material mayor.
Reconoció que, han recibido apoyo del municipio y de la Seremía de Seguridad Pública, donde se han realizado algunas mejoras al entorno del cuartel, como trabajos de iluminación y en la cerca perimetral; así como también la ronda de patrullaje por parte de Carabineros.
Vecinos en desacuerdo con el cierre
Desde el ámbito vecinal, Amalia Carreño, presidenta de la Junta de Vecinos de Los Guindos, expresó la inquietud que existe entre los residentes, ya que “la idea es no cerrar la Compañía de Bomberos.
“La Séptima Compañía es parte de nuestra identidad como barrio. Nació gracias al esfuerzo de los vecinos y verla en riesgo por la inseguridad nos preocupa profundamente. No podemos permitir que los delitos terminen afectando un servicio tan esencial para toda la comunidad”, insistió Carreño.
La dirigente llamó a fortalecer el trabajo conjunto entre autoridades, policías y ciudadanía para resguardar, tanto el cuartel como a sus voluntarios, asegurando que existe plena disposición de las organizaciones locales para apoyar acciones preventivas.
Vecinos y autoridades reiteraron el llamado a mantener el respaldo comunitario para asegurar la continuidad de la Séptima Compañía, símbolo del esfuerzo conjunto y pilar indispensable en la seguridad y protección del sector nororiente de Rancagua.
