La 7ª Compañía de Bomberos de Rancagua enfrenta un escenario crítico, luego de sufrir por tercer año consecutivo, una serie de robos en un lapso de apenas mes y medio, tomando como referencia los hechos, que nuevamente afectaron al cuartel ubicado en el sector oriente de la capital regional.
El Superintendente del Cuerpo de Bomberos de O’Higgins, Raúl Montecinos confirmó, que estos lamentables hechos, han provocado pérdidas materiales que ya superan los 20 millones de pesos.
“Es cierto, se han registrado varios robos en la compañía. Este es el tercer año consecutivo en que ocurre lo mismo, y lamentablemente las pérdidas ya bordean los 20 millones en material”, señaló Montecinos, visiblemente preocupado por el impacto operativo de estos hechos.
El superintendente advirtió que, los robos afectan de manera directa la capacidad de respuesta ante emergencias, ya que gran parte del equipamiento sustraído pertenece al carro bomba de la unidad, el cual actualmente se encuentra en reparación.
“Claramente esto perjudica todo el material del carro, que, cuando regrese del taller, va a quedar con cerca del 50% menos de su equipamiento. Esto afecta a la comunidad, especialmente en un sector que es conflictivo en cuanto a emergencias estructurales”, explicó.
Costos que superan los 50 millones de pesos
Bomberos evaluó la construcción de un muro perimetral para reforzar la seguridad del cuartel, sin embargo, la obra tendría un costo superior a los 30 millones, lo que elevaría el perjuicio total a más de 50 millones de pesos.
“Es un costo institucional altísimo”, afirmó Montecinos. Por ello, el tema será analizado en dos semanas más por el directorio general del Cuerpo de Bomberos, instancia que evaluará medidas más drásticas.
¿Cierre de la 7ª Compañía? Una medida extrema, pero posible
Ante publicaciones en redes sociales que alertan de un eventual cierre del cuartel, Montecinos reconoció que la opción existe, aunque sería el último recurso.
“Cerrar la compañía sería una medida extrema, pero si no se logra mejorar la seguridad, podría evaluarse. Estamos frente a una situación de inseguridad grave”, indicó.
En caso de concretarse, el material operativo sería redistribuido entre los distintos cuarteles de la ciudad, mientras que los voluntarios serían reasignados —principalmente a la 5ª y 6ª Compañía, las más cercanas al sector oriente.
Gestiones con autoridades para evitar el cierre
El superintendente informó que ya sostuvo una reunión con el Seremi de Seguridad, quien comprometió un levantamiento de las condiciones del cuartel y un aumento en los patrullajes.
“También se coordinará con el municipio para evaluar medidas adicionales desde seguridad pública. Necesitamos apoyo para subsanar este problema”, agregó.
Un cuartel con historia y rol comunitario
La 7ª Compañía fue construida tras un incendio ocurrido en 2006, donde falleció un menor de edad. Ese hecho movilizó a las juntas de vecinos del sector a crear esta unidad de bomberos. Desde entonces ha cumplido un rol clave en uno de los sectores con mayor ocurrencia de emergencias estructurales en Rancagua.
Montecinos recordó que el clima de inseguridad actual contrasta con lo vivido décadas atrás, ya que “hace 20 o 30 años los cuarteles quedaban abiertos cuando salíamos a una emergencia, y los vecinos incluso cuidaban el lugar. Hoy pasa lo contrario: esperan que no haya gente para entrar”.
A pesar de los reiterados robos, la compañía sigue operativa, aunque a la espera del análisis que realizará el Directorio en las próximas semanas para determinar su futuro.
